El PSOE pide solución ante los ataques a ovejas de raza palmera

Los perros abandonados siguen constituyendo un problema de salud y social y un perjuicio económico para el sector ganadero de la Isla

La diputada del PSOE por La Palma, María Victoria Hernández, ha registrado una pregunta dirigida a la consejera de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, la también palmera Nieves Lady Barreto, para interesarse por la puesta en marcha de planes específicos de control del perros asilvestrados que vienen causando bajas a los ganaderos, especialmente de ovejas de raza palmera, reconocida oficialmente como raza autóctona en peligro de extinción.
Hernández explica que estos ataques vienen sucediendo de manera frecuente desde hace algún tiempo, de tal forma que la Asociación de Criadores de Oveja Palmera cifra en un 12 por ciento del ganado actual, constituido por 250 ejemplares, el que ha sido atacado por perros con resultado de muerte.

La diputada del PSOE señala que los ganaderos subrayan que se trata de una especie única en el mundo cuya cría es muy sacrificada y cuya recuperación supuso una enorme labor años atrás. Afirman además que estos acontecimientos hacen que algunos de ellos lleguen a plantearse abandonar esta actividad, algo en lo que, para Hernández, la Administración Pública debe jugar un papel esencial.
El origen de este problema en el norte de la Isla está relacionado con el abandono de perros en la Isla y la inexistencia de una lbergue insular, que viene siendo demandado desde hace años por asociaciones protectoras de animales. El Gobierno insular aún no ha ejecutado el proyecto de albergue que se ubicaría en Tijarafe. Desde hace tres años se viene expresando que la institución está dispuesta a colaborar con los ayuntamientos, en el marco del Consorcio Insular de Servicios. El problema de los perros abandonados en la Isla, especialemente durante el verano, traspasa los límites de la salud animal, y que se ha ido convirtiendo gradualmente en un problema de seguridad y peligrosidad para una parte de la población.

Es lo que piesan no solo los miembros de la policía local en algunos municipios, sino los alcaldes, que reconocen que un albergue es una necesidad dado que cada vez hay más perros abandonados. Algunos de estos ediles, como el socialista Vicente Rodríguez, llegó a recordar que “cualquier sociedad desarrollada debería tener un recurso digno para los animales abandonados”. Los daños que durante años causaron los perros abandonados en parte de la cabaña ganadera de La Palma, especialmente en la comarca norte y oeste, se solucionó parcialmente con la colocación de trampas. Los ganaderos llegaron a reclamar al Cabildo y a los ayuntamientos medidas urgentes para evitar las pérdidas económicas que llegaron a causar los ataques.

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