
Ninguno de los implicados directa o indirectamente imaginó que la moción sobre la pirotecnia de Podemos en el Cabildo de Tenerife, enmendada por el gobierno insular (CC-PSOE), iba a ocasionar un revuelo sin precedentes en torno a los fuegos artificiales, la traca y los ruidos y las molestias que pueden generar en algunos colectivos, como enfermos, mayores y niños.
Aunque la propuesta no hace referencia a ningún municipio ni fiesta en particular, el primero en saltar fue el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, dado que en la localidad norteña forman parte de su seña de identidad más profunda.
El mandatario del PP advirtió que “defenderá a capa y espada” el tradicional pique pirotécnico entre las calles El Medio y El Sol, y le reprochó a CC-PSOE que le “haya pasado la pelota” a la Federación Canaria de Municipios (FECAM) para que tome una decisión.
Estas dos últimas formaciones políticas, que en muy pocas ocasiones coinciden con Podemos, sí lo han hecho esta vez y han acusado a Domínguez de mentir, sacar las cosas de contexto y lo que es aún más grave: jugar con la sensibilidad de las tradiciones de un pueblo, reproches que el alcalde desmiente.
El intercambio de comentarios en las redes sociales sobre el exceso de ruido que produce la traca han alborotado al pueblo y más de un vecino ha llegado esta semana a cuestionarse si el 3 de Mayo corría o no peligro.
Ni siquiera la concejal de Podemos Mila Hormiga, autora de la controvertida propuesta, se imaginó estas consecuencias. A su juicio, es una polémica “absurda, que se malinterpretó políticamente porque en ningún momento se habló de prohibir, sino todo lo contrario: estamos a favor de nuestras tradiciones y las respetamos”, insiste.
Su experiencia profesional como enfermera, psicóloga, y profesora de la Universidad de La Laguna (ULL) avalan la justificación de la moción. También investigaciones universitarias que demuestran que a determinados colectivos el ruido que generan los fuegos les puede afectar. “Hay personas que lo entienden y otras que no, y también hay que tenerlas en cuenta”, insiste la consejera de Podemos.
Hormiga quiere dejar claro que tal y como consta en los informes técnicos industriales, según la fórmula química de la pólvora, bajando o subiendo determinados elementos, se puede hacer que esos fuegos no sean tan ruidosos, “pero el espectáculo sigue siendo el mismo”, puntualiza.
Pero hay colectivos “vulnerables” que sostienen que los argumentos esgrimidos por Podemos “no tienen razón de ser”. Es el caso de la Asociación Realejera de Discapacitados Milenio de Los Realejos, que atiende a personas con discapacidad física, psíquica y sensorial. Su secretaria, Águeda Domínguez Luis, tiene esclerosis múltiple y asegura que tanto ella como sus compañeros disfrutan de la fiesta como cualquier otro vecino del municipio. “Nunca he escuchado a nadie quejarse”, declara.
Por otra parte, hay quienes argumentan que la celebración del 3 de mayo es incompatible con menos ruido. Fátima González Pérez es portavoz de la comisión que este año organizó la traca. “No me imagino los fuegos sin ruido y menos siendo realejera”, apunta. En su opinión, si el pueblo no sintiera esta fiesta o le molestara, ya se hubiese acabado hace mucho, “porque son los vecinos quienes la organizan”.
No obstante, la comisión no ha querido hacerle mucho caso, a los comentarios en redes sociales y a lo que consideran que “es un juego político que seguramente está provocando más ruido que nueces”.
Las calles de El Medio y El Sol también se han querido permanecer un poco al margen del debate suscitado. Los representantes de la primera ni siquiera se pronunciaron pese al compromiso inicial de hacerlo. En el caso de la calle El Sol, su portavoz, Tino Marrero, lanza un mensaje de tranquilidad a la espera de que se pronuncie la FECAM. Pero no niega que si finalmente se aprueba, queda una puerta abierta para aquellos ayuntamientos que quieran dictar un bando u ordenanza al respecto.
“Las fiestas no corren peligro porque de una manera u otra nos tendremos que adaptar”, dice. Y si hay algo indudable es que cada año las Fiestas de Mayo atraen más gente a Los Realejos. “Creo que eso demuestra que estamos haciendo las cosas bien”, subraya Tino Marrero.



