Cierra La Favorita, la librería más antigua de Canarias

Después de 120 años de existencia, en los que fue un pulmón cultural para la isla, la ciudad pierde este entrañable establecimiento

La semana pasada cerró sus puertas la que es casi con toda seguridad la librería más antigua de Canarias: La Favorita. Ubicada en la calle Garachico de la capital palmera, La Favorita ha sido testigo de más de un siglo de historia de la ciudad, donde llegó a ser mucho más que un negocio de venta de libros, periódicos, revistas y material de papelería, convirtiéndose en todo un pulmón cultural en pleno centro de Santa Cruz, especialmente en los años donde escaseaba tanto el pan que alimenta el cuerpo como el que sostiene el alma con la letra impresa. La familia propietaria de este legendario establecimiento de Santa Cruz de La Palma ha decidido finalmente cerrarla después de alrededor de 120 años de vida.

Al frente de este establecimiento ha estado los últimos cuarenta años Delia Martín Pérez, que a punto de cumplir 93 años, acudía diariamente a la cita con los clientes de este entrañable local. El cierre, motivado por la falta de rentabilidad de esta actividad, ha sido un paso difícil para esta mujer, cuya vida ha estado ligada a este establecimiento, que creó un pariente de su marido, Juan Fernández Guerra, a su regreso de Cuba a finales del siglo XIX.

Junto con la librería La Favorita, que inicialmente estuvo ubicada en la calle Real, este familiar que regresó a La Palma en 1892 tras hacer fortuna en la Perla del Caribe, creó también, en Santa Cruz de La Palma, la fábrica de chocolate La Mascota, ya desaparecida.

Desde La Favorita se remitían a los pueblos que conforman la geografía palmera los libros y periódicos que llegaban en barco a La Palma, como un foco desde donde se irradiaba la cultura y la información por el resto de la isla, tal y como recuerda el hijo de Delia Martín, Juan Alberto Fernández, en los tiempos donde las comunicaciones no solo con el exterior, sino las internas, eran difíciles.

Fernández recuerda que el familiar que regresó de Cuba era un gran amante de la música. De hecho, el nombre de la librería, La Favorita, está inspirado en el título de una ópera de Gaetano Donizetti, al igual que la marca del chocolate, La Mascota, en otra ópera compuesta por Edmondo Audran.

Delia Martín Pérez, que es natural de Barlovento, cogió las riendas de la librería tras el fallecimiento de su marido, que era quien regentaba La Favorita inicialmente. Pero su presencia en el establecimiento fue continua. En el pasado, como recuerda su hijo, era frecuenta verla haciendo bordado, mientras su marido atendía a la clientela. Su hijo recuerda cómo pasaban por entonces muchas mujeres por el establecimiento para practicar el borde. “Mamá tenía muy buena mano para eso”, añade.

Delia Martín, bordando en La Favorita, y su marido atendiendo la librería.

Doña Delia, como se conoce popularmente a la propietaria del establecimiento, recibió en el año 2015, la distinción de Mujer Destacada del Municipio por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma. Un reconocimiento que se otorga anualmente a aquellas mujeres que hayan destacado en algún ámbito y que vivan o hayan ejercido su labor profesional en Santa Cruz de La Palma.

La capital pierde así uno de los establecimientos más entrañables que aguantó contra viento y marea la época más difícil de la crisis económica, curtido como estaba, en un siglo difícil, donde se sucedieron una guerra civil y una dictadura de 40 años, en los que logró mantenerse en pie.