
El carguero británico MV Cheshire continúa sin poder ser abordado por los especialistas contratados por el armador para tratar de recuperar la embarcación, que desde hace 15 días sufre un incendio en sus bodegas que está consumiendo las 40.000 toneladas de fertilizante que transportaba en aguas próximas a Canarias. Las previsiones que inicialmente manejaba la empresa propietaria del buque, Bibby Line, que estimaba que en lo que restaba de mes sería imposible esta operación, ahora son algo más optimistas y apuntan que entre hoy y mañana podrían abordarlo.
Este cambio en las expectativas puede responder al hecho de que en el día de ayer se pudo observar “una rápida disminución del humo”, que todavía siguen emitiendo dos de las cinco bodegas que aún están en activo, según informó el armador. En los otros tres compartimentos ya ha finalizado la combustión del nitrato sódico. No obstante, la presencia de un denso humo tóxico continúa cubriendo toda la embarcación, lo que impide cualquier operación a bordo por parte de la compañía norteamericana Resolve Marine, especializada en el rescate de barcos, que tiene desplazado a técnicos de Gibraltar y Holanda a la zona.
El Cheshire está siendo remolcado a una velocidad de dos nudos entre dos posiciones ubicadas a unas diez millas náuticas de distancia entre sí, según informa el Centro de Coordinación de Salvamiento Marítimo. Si bien, indican que el buque permanecerá a 40 millas náuticas al sur de Gran Canaria, que es el lugar designado por la autoridades marítimas para que se realice la operación de rescate.
El armador, cuya solicitud para crear un espacio de exclusión por tierra y mar de tres millas náuticas no fue aceptada al no considerarse necesaria, señala que se están emitiendo mensajes regularmente para asegurarse de que todos los barcos que se encuentran navegando en el área no se acercan al carguero Cheshire.
La prioridad, una vez que se pueda abordar el buque, “será hacerlo seguro para trabajar en la recuperación”, señalan desde la compañía, de cuyo buque tuvo que ser evacuada toda la tripulación el 14 de agosto ante las dimensiones que cobró el incendio, que ponía en riesgo la vida de las personas.
Mientras tanto, el barco estuvo navegando al capricho de las corrientes marinas durante una semana, que lo llegaron a desplazar hasta 120 millas al este de la isla de El Hierro, donde inicialmente estuvo previsto acercarlo para realizar su rescate, aunque finalmente se eligió el sur de Gran Canaria. Las voces críticas por la gestión de esta crisis por parte del Gobierno autonómico se han multiplicado en las últimas horas, después de que expertos como José Segura denunciaran en este periódico la pasividad del Ejecutivo.







