La Asociación de Agricultores y Ganaderos de La Palma, ASPA, ha exigido al director general de Aguas del Gobierno de Canarias, Juan Ramón Felipe, el desatasco de la situación adminsitrativa de la Balsa de Vicario, uno de las infraestructuras hidráulicas de la Isla proyectada desde hace más de 10 años y aún hoy en ejecución.
La balsa de Vicario, en Tijarafe, se encuentra paralizada después de que, tal y como revelaron ayer desde ASPA, la empresa adjudicataria haya entrada en concurso de acreedores. Las obras inacabadas tenían un plazo de ejecución de algo más de dos años, plazo que se ha excedido en casi cinco años sin que, de momento, se haya puesto solución a este conflicto.
Esta es la segunda infraestructura más importante por capacidad de agua embalsada con la que contaría la Isla, y que, periodicamente, centra el discurso político a la hora de plantear inversiones de futuro para garantizar el agua de riego en momentos de sequía, que cada vez son más regulares en la isla de La Palma. Originalmente y tal y como figuró en el proyecto, su presupuesto es de casi 10 millones de euros.




