música

Davinia Rodríguez: “La voz es un instrumento que no terminas de conocer nunca”

La última vez que la soprano Davinia Rodríguez (Moya, Gran Canaria, 1980) cantó en Canarias fue en 2010, en Las Palmas
La soprano Davinia Rodríguez. / Cedida

La última vez que la soprano Davinia Rodríguez (Moya, Gran Canaria, 1980) cantó en Canarias fue en 2010, en Las Palmas. “Imagina la ilusión que me hace volver siete años después a mis islas”, declaró ayer a DIARIO DE AVISOS. La cita arranca a las 21.00 horas, en la plaza del Cristo de La Laguna, cuando la cantante, una de las voces líricas más destacadas en la actualidad, suba al escenario junto a la Orquesta Sinfónica de Tenerife, y acompañando al tenor lagunero Celso Albelo en su concierto Raíces y valores. También serán protagonistas Badel Albelo, el Orfeón La Paz, la tuna de la ciudad y su marido, Riccardo Frizza, que llevará la batuta esta noche. Rodríguez llega feliz a Tenerife después de un verano cosechando éxitos en cada uno de los escenarios que pisa, sobre todo los italianos. Nápoles, Barcelona y Turín serán sus próximas paradas.

-Si nos damos a la tarea de construir una lista de cantantes canarios de música lírica, nos damos cuenta de que son muchos los nombres y muy exitosas las biografías. ¿Qué tienen las Islas para tanto talento en este género?
“Debe ser el gofio [ríe]. La verdad es que cada vez somos más y con un nivel altísimo. Es un orgullo para todos nosotros el saber que existen compañeros canarios que caminan por tus mismos senderos y, sobre todo, poder compartir escenario con ellos. El secreto, supongo, está en crecer en un ambiente lleno de música. Eso repercute en nuestra sensibilidad con esta forma tan nuestra de hacer arte. El sentir isleño, dicen”.

-Usted comenzó, precisamente, con la música folclórica…
“Tenía ocho años cuando pisé por primera vez un escenario, y a partir de entonces supe que mi vida giraría entorno a la música”.

-¿Cómo se pasa de una malagueña a un aria?
“En mi caso fue por casualidad, porque ni tenía precedentes en mi familia ni nada. Simplemente, surgió la oportunidad. Hice las audiciones para entrar en el Conservatorio de Las Palmas cantando un bolero. Entrar en la academia me hizo descubrir lo que significa la voz impostada, que siempre me dio mucha curiosidad. Con el tiempo descubrí que tenía talento para este género de la música. Poco a poco, una cosa fue llevándome a la otra. De allí me fui a hacer unas pruebas a Madrid. Y a partir de entonces fue un sembrar constante, hasta que un buen día comencé a recoger. Siempre con el trabajo y la constancia como bandera”.

-Sin embargo, es en Italia donde comienza su carrera…
“Sí. Fue en Opera di Genova donde canté por primera vez, en 2006. A partir de entonces comenzó mi carrera profesional, pero todo fue muy poco a poco. La voz es un instrumento que no terminas de conocer nunca, hay que mantenerse siempre en la búsqueda”.

-¿Qué papel ha marcado un antes y un después en su trayectoria artística?
“Absolutamente, la Lady Macbeth. Siempre lo digo, cada vez que terminaba una función volvía a casa y tenía que quitarme de encima al personaje, porque continuaba acompañándome en el camino. Fue una auténtica experiencia interpretar un papel tan complejo como la Lady Macbeth de Shakespeare. Imagínese cómo uno se puede sentir”.

-Una carrera exitosa siempre va acompañada del cariño y del aprendizaje de otros. En este sentido, ¿qué significa para usted Plácido Domingo?
“Él ha sido fundamental en mi carrera. El destino ha querido que Plácido formara parte de mi trayectoria. Domingo y su mujer han sido los que me han tendido la mano desde el principio, desde Viena en 2006, cuando coincidimos en mi debut. Desde entonces, siempre intenta buscar algún papel para mí. Plácido, además, es de los artistas que más apuestan por el talento joven en estos momentos. De hecho, está creando escuelas. No es solo el artista, que es inmenso, también es la persona, que es aún más grande”.

-¿Y Riccardo Frizza?
“Riccardo Frizza es mi marido y tengo la suerte de que hoy me va a dirigir él, lo que hará que la función de esta noche sea aún más mágica. Él fue el que me sacó de mi islita, a la que siempre quería volver y por la que nunca terminaba de arrancar, por los miedos. Él me acogió en su vida y me ha ido enseñando todo lo que sabe. Es con él con quien he aprendido a amar y entender la lírica. Solo con eso basta para agradecerle eternamente”.

-En el espectáculo de hoy cantará en La Laguna con el tenor lagunero Celso Albelo. ¿Le ha enseñado la ciudad?
“La hemos comido más que visto [ríe]. Aquí se come muy bien, como en todas las Islas. Cantar con Celso es todo un honor para mí, es uno de los canarios que más está triunfando por todo el mundo, y que va dejando el nombre de Canarias bien alto. Poder compartir escenario, después de tanto tiempo sin cantar en Canarias, con una persona como él y acompañados con la Orquesta Sinfónica de Tenerife, que es top, y además dirigidos por mi marido, ¿qué más puedo pedir?”.

TE PUEDE INTERESAR