
El 27 de octubre del 2017 se cumple el centenario del nacimiento del profesor e investigador Antonio González (Los Realejos, 1917- La Laguna, 2002), que revolucionó la investigación en Canarias. Ante tal efeméride, la Real Academia Canaria de Ciencias ha programado una serie de actividades con objeto de recordar la figura del considerado químico orgánico español más destacado de la segunda mitad del siglo XX.
Una de las iniciativas para conmemorar el centenario de su nacimiento es la publicación del cómic Antonio González González. Científico canario universal, que cuenta con ilustraciones de Eduardo Yanes y textos de varios autores, coordinados por Ángel Gutiérrez Ravelo. Otra es el documental homónimo dirigido por David Baute, que cuenta con dos versiones, de 25 y 50 minutos. La de 25 minutos se exhibirá en los institutos de Canarias para divulgar la figura de Antonio González. En el tebeo y el documental se sintetiza su fructífera y dilatada presencia en la Universidad de La Laguna (ULL) entre 1934 y 2002. Mientras fue rector, fue decisiva su implicación en el desarrollo del Instituto Español de Oceanografía, del Instituto de Astrofísica de Canarias y del Instituto Universitario de Bio-Orgánica que lleva su nombre. También puso en marcha nuevos estudios, como las Ciencias Biológicas, Medicina, Ciencias exactas, Farmacia y Periodismo, entre otros.

El cómic y el documental, auspiciado por la Comisión del Centenario del Nacimiento de Antonio González, cuentan con la colaboración de Fundación CajaCanarias, Cabildo de Tenerife y Real Academia Canaria de las Ciencias.
De primer catedrático de la ULL a Premio Príncipe de Asturias
Entre los logros académicos del químico realejero Antonio González se encuentra ser el primer catedrático canario de la ULL, en 1946. Son de gran importancia sus investigaciones en la síntesis de productos naturales, sus derivados y sus usos como medicamentos. Gracias a sus investigaciones se hizo acreedor del Premio Nacional Alfonso X el Sabio en 1959, del Premio Canarias en 1984 y del prestigioso Premio Príncipe de Asturias en 1986. Varias calles de La Laguna y Los Realejos llevan su nombre, mientras que un busto erigido en 1999 en el campus central de la ULL recuerda hoy su inolvidable figura.




