
No hay alcaldesa más mediática, ni más polémica, en la isla de Tenerife y, probablemente, entre los municipios de España. María Luisa Castro (PP), alcaldesa de Güímar, ha ocupado medios y tertulias con muchas de las decisiones que ha tomado desde que es regidora en el municipio del sur de la Isla.
Desde su polémica raya azul –batalla que desde su equipo aseguran haber ganado porque “Candelaria y Arafo tienen que rectificar, aunque el Cabildo esté enmierdando el Polígono”- y sus viajes organizados junto a vecinos del municipio para ir al plató del programa Sálvame, hasta su visita al monumento del Valle de los Caídos, cuando unas declaraciones suyas a DIARIO DE AVISOS dieron la vuelta a España, no ha dejado de sorprender tanto a propios como a extraños.
Muchas de esas situaciones, aunque se dice que en mayor medida su apoyo a Cristina Tavío, y no a Asier Antona, durante el proceso de primarias celebrado entre los populares canarios, la han llevado a protagonizar algún encontronazo con miembros de su propia formación política. Castro, quien gobierna con siete ediles del PP y dos de CC, llegó a declarar en esas fechas que su “relación con CC es excelente” y que estaba “dispuesta a escuchar ofertas”, si bien también aseguró que no se “vende por nada” y que no creía que “apoyar a Tavío en el PP” le hubiera pasado factura.
Hoy, una nueva decisión de la regidora popular puede volver a levantar ampollas dentro de su formación o, al menos, requerir de alguna explicación suya. Y es que Castro ha decidido renovar toda la cartelería de la fachada de la sede de su partido en el municipio de Güímar, lo que no dejaría de ser algo sin la mayor trascendencia si no fuera porque de ella ha desaparecido cualquier alusión al Partido Popular y a sus siglas, haciendo únicamente referencia a su persona como alcaldesa de Güímar.
¿Nueva polémica a la vista?







