
¿Se avecina guerra entre la Federación Española de Fútbol y los integrantes de su selección absoluta? Es posible después de conocerse la destitución de María José Claramunt como directora del equipo nacional y del marketing federativo. Una decisión que ha sentado como un jarro de agua fría tanto al cuerpo técnico como a los jugadores, que la apoyaban casi de forma incondicional.
El nuevo equipo directivo de la Federación, con Juan Luis Larrea al frente, tenía tomada la decisión de despedir a Claramunt, uno de los grandes nombres propios de la era Villar, desde hace tiempo. Sus apoyos internos habían disminuido desde que el anterior presidente abandonó el cargo, pero ni los futbolistas ni los entrenadores de La Roja habían dejado de estar a su lado.
De hecho, Sergio Ramos defendió públicamente a la ya exdirectora de la selección después de un partido reciente contra la selección de Liechtenstein: “Por nuestro bien, nos gustaría que siguiera con nosotros”. Sin embargo, La Jefa, como era conocida de forma cariñosa, ya es historia en la Federación.
La noticia también sorprendió a Julen Lopetegui y a su equipo, ya que no pensaban que hubiese tan mala relación con Claramunt en el seno de la nueva directiva (en especial por parte de Larrea y de la secretaria federativa, Esther Gascón).
Sin embargo, no hay que olvidar que se trata de una de las imputadas en el caso Soule que acabó desencadenando la salida de Ángel María Villar de la Real Federación Española de Fútbol. Trabajaba en la Federación desde 2012 y anteriormente trabajó en el departamento de marketing del Valencia.
Claramunt, hija del ex internacional del Valencia José Claramunt, llegó para relanzar el márketing del organismo, avalada por el ex secretario general, Jorge Pérez. Sin embargo, su poder aumentó hasta ocupar una parte de la parcela dejada por Fernando Hierro, como directora de la selección, sin atribuciones técnicas, pero sí en lo referente a la logística y a los amistosos.
Declara ante el juez
El pasado 26 de julio María José Claramunt declaró ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, lo mismo que Villar, su hijo Gorka, y Juan Padrón. Si el amparo del expresidente, su posición en la federación quedó a expensas del respaldo que le brindaban los jugadores. Muchos de los empleados de la ciudad del fútbol de Las Rozas se sintieron aliviados de verla perder influencia.
Durante años, la directora de la selección hizo un empleo severo de sus prerrogativas. Aseguraba que era necesario modernizar la institución y amenazaba con el despido a quien no se ajustara a las necesidades que ella prescribía.





