Varios agentes del sector turístico en La Palma integrados en asociaciones y entidades empresariales, han mostrado su “decepción” y “desencanto”, tras conocer las declaraciones de la consejera de Turismo del Cabildo palmero, Alicia Vanoostende, en una de las revistas más importantes del turismo en España y en su portal digital.

El “desbordante optimismo” de la consejera, así como su diagnóstico parcial sobre la situación del turismo en La Palma, aderezados con datos erróneos sobre el número de plazas turíticas – que la consejera cifra en 6.000 cuando la cifra correcta es de 9.000 camas más otras 3.500 plazas en una oferta complementaria y en proceso de legalización – han crispado los ánimos de estos empresarios.
Algunos de ellos, integrados en el Centro de Iniciativas Turísticas Tedote y en la Asociación para el Desarrollo Turístico de La Palma, han recordado que desde que entrara en vigor la Ley del Suelo de Canarias, ni un solo inversor potente se ha interesado por La Palma, con lo que, los grandes hoteles con los que “parece contar” la consejera, aseguran, son solo una “mera especulación” en el marco de un mensaje que definen como “autocomplaciente”.
Desde el ámbito de la touroperación, ya se advierte de una caída de reservas desde el principal mercado emisor de turistas para La Palma, Alemania, cuyos datos en llegadas el pasado año 2016 arrojaron un descenso del 18%.
Los empresarios defienden una visión constructiva pero realista de la situación actual, e invitan a la consejera a mantener, en el contexto económico insular, un mensaje en el que se invite a los inversores a apostar por La Palma desde la coherencia y sin aportar una imagen de jovialidad que no se ciñe a la realidad.
Los empresarios contestatarios con algunas de las declaraciones de la consejera a la revista especializada en turismo, insisten en la necesidad de que “la clase política” abandone el discurso autocomplaciente de los últimos años en virtud de la llegada de turistas, datos positivos que, aseguran, no se deben a cambios sustanciales ni estructurales en la gestión política, sino en la coyuntura negativa del terrorismo en países como Egipto, Túnez, Turquía y Marruecos, circunstancias que han provocado una mejoría de los datos en La Palma que, pese a todo, sigue perdiendo turistas alemanes y que no ha podido aumentar el número de plazas.
Aún van más allá y aseguran que, en base a las estadísticas de los últimos meses, las cifras en llegadas de turistas se mantienen y hasta crecen, en virtud del turismo canario entre islas, todo ello a partir del aumento de la subvención a residentes con una bonificación del 75%.
Entre las críticas, figura además la visión de la consejera de que La Palma tiene un techo de 20.000 plazas alojativas en los próximos 15 o 20 años, un objetivo que La Palma persigue desde hace una década y que no se ha llevado a efecto por los reiterados fallos en la redacción de documentos tales como el Plan Territorial Especial de Uso Turístico, que anuló grandes proyectos entre los que figuran hasta tres campos de golf.
A estos hechos se suma la falta de efectividad en la toma de decisiones políticas y en estrategias de gestión equivocadas que han conseguido, aseguran, “ahuyentar” durante años, las iniciativas de inversión privada.




