
El XXXIV Festival de Música de Canarias cerró sus puertas anoche con la actuación de la histórica Orquesta Filarmónica de Múnich, bajo la batuta de uno de los directores españoles más destacados de la actualidad, Pablo Heras-casado, y con la participación del pianista Javier Perianes.
La brillante clausura de un encuentro que se ha revitalizado de la mano de Jorge Perdigón tuvo lugar en el Auditorio de Tenerife, con un programa compuesto por obras de Haydn, Bartok y Dvorak. A pesar de coincidir con la Piñata, a la cita acudió un numeroso público.





