CD Tenerife

Un calvario sin conclusión

La pruebas médicas practicadas a Juan Villar confirman el peor pronóstico; el extremo estará entre cuatro o cinco semanas de baja por una rotura muscular en los isquiotibiales

Juan Villar, que le dedicó el gol a su novia, salvó un punto y a su entrenador de una destitución segura. SANTIAGO FERRERO

Lo de Juan Villar esta temporada es digno de estudio. El pasado domingo se lesionó en el campo del Nástic de Tarragona. Es la quinta lesión muscular que sufre en la presente temporada y todas están relacionadas con el bíceps femoral de la pierna derecha. Algo totalmente ilógico. Ayer se conoció el alcance de su enésima lesión: una rotura muscular en los isquiotibiales que lo mantendrá apartado de los terrenos de juego entre cuatro y cinco semanas.

De esta manera, el atacante onubense se perderá prácticamente la mitad de lo que resta de temporada, incluyendo los partidos ante Real Oviedo, Numancia, Lorca, Osasuna y Sevilla Atlético.

Si se cumplen los plazos de recuperación establecidos por los galenos blanquiazules, Villar podría reintegrarse al trabajo grupal en la semana previa al enfrentamiento contra la Cultural Leonesa, aunque, obviamente, sin ritmo de competición. De esta manera, su vuelta a la competición podría retrasarse incluso más.

El extremo ha sido fundamental en la reacción experimentada en el último mes de competición por el equipo de Etxeberria, tras haber marcado cinco goles en los seis últimos partidos. Etxeberria lo colocó en su sitio, es decir, en la banda derecha, y demostró su velocidad, calidad y gol. Anotó dos dianas ante el Córdoba, volvió a ver portería frente al Lugo y fue el autor de los dos tantos que permitieron la remontada del pasado domingo ante el Nástic de Tarragona. Ya suma ocho goles en la presente campaña.

Villar comenzó su particular calvario de lesiones en la pretemporada, durante el partido de vuelta de la Copa Mahou ante la UD Las Palmas. En ese duelo se retiró en la primera mitad, pero le dio tiempo para recuperarse y jugar unos minutos en el debut liguero ante el Zaragoza. En la segunda jornada fue titular ante el Barcelona B, pero solo jugó 52 minutos, al resentirse de su lesión en el bíceps femoral del muslo derecho. Lo lesionaron el 14 de octubre, en el Tenerife-Numancia, tras recibir un golpe en el tobillo. Estuvo 15 días de baja. El 24 de noviembre volvió a caer, esta vez frente al Rayo, y permaneció inactivo 27 días. El 13 de enero, en La Romareda, volvió a recaer y tuvo que parar otro medio mes.