Gastronomía

Germán López Figueras, el bodeguero que atravesó el Rubicón

El diccionario de la Real Academia Española define la palabra rubicón como dar un paso decisivo arrostrando un riesgo. Y esto es lo que hizo Germán López Figueras allá por los años 80 del siglo pasado cuando adquirió el Cortijo de La Geria, ubicado en el municipio de Yaiza (Lanzarote) donde hoy se ubica la ...read more →


El diccionario de la Real Academia Española define la palabra rubicón como dar un paso decisivo arrostrando un riesgo. Y esto es lo que hizo Germán López Figueras allá por los años 80 del siglo pasado cuando adquirió el Cortijo de La Geria, ubicado en el municipio de Yaiza (Lanzarote) donde hoy se ubica la bodega de su propiedad, Rubicón.

López Figueras, que a sus 78 años, todavía sigue levantándose a primera hora de la mañana para ir a la finca, no piensa en jubilarse “ni tampoco lo he hecho nunca y mira que he tenido empleados que se han ido retirando, pero yo sigo. Cuando estoy en la viña o en la bodega me muevo de un lado para otro en busca de algo que hacer, arreglar un trozo de pared, sulfatar, procuro no parar. Incluidos los domingos y días de fiesta”.

El bodeguero se mantiene en forma y nos recibe con un vaso de vino blanco seco Amalia, pero también nos da a probar un tinto y un dulce, de su bodega, que acompaña con un plato de ibéricos y atún guisado en el restaurante de Rubicón. Germán mantiene vivo los recuerdos de la compra del Cortijo de La Geria que al principio era un lugar de reunión para los amigos y donde pasaron buenos ratos a veces con autoridades, entre ellas la del expresidente Adolfo Suárez, ya fallecido. Pero la vida de Germán no ha sido solo la del vino. Sus orígenes son una panadería, que todavía sigue abierta en Arrecife, y donde recuerda las altas temperaturas que se pasan en los hornos y las muchas horas de trabajo. Tal es así que compartía, con su hermano, un piso en Arrecife donde “una señora tenía que echarnos agua fría para que nos levantáramos de la cama para volver al tajo”.

En un principio pensó registrar la bodega con el nombre de Volcán de La Geria, pero pese a su insistencia nunca lo logró “Le puse Rubicón como homenaje a un barco que participaba en las regatas de San Ginés, que partían de Gran Canaria, y yo siempre que podía me iba al muelle a ver llegar las embarcaciones. El nombre de Rubicón fue aceptada a la primera”. A Germán López le gusta recorrer las viñas que nacen en las extensas superficies de terreno cubiertas de ceniza negra provenientes de erupciones volcánicas registradas entre 1730 y 1736. Elogia cómo la mano del hombre supo construir esos hoyos cavados en la tierra que dan un sistema de cultivo único en el mundo y “unas uvas que no tienen comparación con ninguna del mundo”. Y lo afirma quien ha viajado más a ferias de panadería que de bodegas, por todo el mundo. “Italia, Francia, Argentina , Estados Unidos, Portugal y, por supuesto, toda la Península Ibérica y yo puedo asegurar que la uva malvasía todavía tiene mucho recorrido”, afirma mientras camina ágil entre los hoyos cavados en la superficie volcánica cuya profundidad varía en función del espesor de las cenizas. Además, el clima de Lanzarote favorece el cultivo de la uva. “Este año han caído 100 litros de lluvia, una cantidad de agua suficiente para nosotros pero no para el resto del mundo, precisamente por nuestro sistema de cultivo que genera azúcar para el fruto”, afirma. Si bien al principio pensó en comprar el cortijo para reunirse y almorzar con los amigos, en el año 1994 emprendió la obra de restauración del edificio, a la vez que compraba terrenos de los alrededores. “Durante la restauración hice de todo: arquitecto, aparejador, albañil. Se puede decir que no se tiró nada, ninguna pared de las que levantamos, aunque se tardara un poco más de tiempo”, dice orgulloso quien es el patriarca de la bodega más antigua de la Isla.

Los vinos de Rubicón, que distribuye Bodegas Torres, se comercializan con dos marcas que son Rubicón y Amalia. Esta última es la gama alta, y cuenta con el asesoramiento del enólogo Alberto González, natural de Vallehermoso (La Gomera) y que también es consultor de otras bodegas de Canarias y de Galicia. Los vinos pertenecen a la Denominación de Origen Lanzarote y son premiados anualmente en los concursos de vinos más prestigiosos como el Concours Mondial de Bruxelles, Decanter Awards, Berliner Wein Trophy, Vinalies Internationales, Concours International de Lyon y AWC Vienna.