PUERTO DE LA CRUZ

La mala suerte persigue al hotel Taoro

El Cabildo baraja dos opciones para sacar a concurso de nuevo el arrendamiento del histórico edificio del hotel Taoro tras quedar desierto por cuarta vez: el negociado con publicidad o una nueva modificación del pliego

HOTEL TAORO
En la época dorada del turismo, el antiguo hotel Taoro albergó a personalidades de renombre internacional y miembros de la realeza europea. DA

Sobrevivió a un incendio y a tres guerras y albergó a escritores de fama mundial como Agatha Christie, pasando por los reyes Leopoldo y Alberto I de Bélgica, Alfonso XIII, los duques de Kent, o el primer canciller de la República Federal de Alemania Konrad Adenauer.

Sin embargo, el primer hotel de lujo de España, el Taoro, situado en el Puerto de la Cruz, se resiste a cualquier intento que suponga ser rehabilitado y convertido en lo que antaño fue: un establecimiento de cinco estrellas que alcanzó fama mundial.

Desde hace casi una década, el Cabildo de Tenerife, propietario del emblemático inmueble, lucha para sacar a concurso su arrendamiento y explotación. La última tentativa se hizo en abril del año pasado y en estos días se confirmó que ha vuelto a fracasar. La única oferta presentada no cumplía dos de los requisitos fundamentales que se exigían en el pliego de condiciones: solvencia técnica, tanto para la parte de la obra como para el producto final, y económico-financiera, dado que solo la aportaba de terceras empresas, y por lo tanto el concurso fue declarado desierto.

Esfuerzos para hacer más atractiva la licitación no faltaron en todos estos años. Desde la modificación de las condiciones iniciales, pasando por la incorporación de un solar de unos 2.600 metros cuadrados cedido por el Ayuntamiento para hacer más tentadora la oferta; hasta la posibilidad de beneficiarse de los incentivos fiscales que ofrece la Zona Especial Canaria (ZEC) al contemplar en el último pliego un amplio abanico de actividades, como el turismo terapéutico o asistencial.

También el presidente del Cabildo, Carlos Alonso, y el consejero insular, Alberto Bernabé, se reunieron con inversores nacionales y extranjeros para intentar captar su atención y licitar, de una vez por todas, un hotel majestuoso en su exterior pero perseguido por la mala suerte.

Los vecinos también han puesto su granito de arena para salvarlo y promover su rehabilitación. En febrero de 2016, un grupo de exempleados y familiares crearon en Facebook la página S.O.S. Hotel Taoro, mediante la cual pretendían ser la voz de una propiedad del siglo XIX, cargada de historia y donde trabajaron miles de portuenses.

Sin embargo, esta iniciativa tampoco consiguió animar a los empresarios.

Ante este panorama, el Cabildo hará un quinto intento, confirma Alberto Bernabé, aunque todavía no ha decidido de qué manera. Las opciones que se barajan son dos: un negociado con publicidad, que permitiría un margen de negociación con los interesados; o bien una modificación del pliego con condiciones aún más atractivas.

El último concurso planteaba un contrato de arrendamiento de 60 años, con un canon anual de 941.000 euros, que no se pagaría hasta compensar la inversión realizada por un máximo de 28,2 millones. Esto último le permitiría al inversor que alcanzara ese tope no pagar el arrendamiento durante 28 años.

Una alternativa para atraer el interés empresarial pasa por modificar el canon, ya que el “gran inconveniente” es que está considerado un hotel pequeño, al tener 200 habitaciones y para muchos inversores los costes de rehabilitación o construcción de nuevas infraestructuras, como una piscina, no compensan.

Otra posibilidad es que los dos millones que se estiman necesarios para el estudio de estabilidad y de la estructura los asuma el Cabildo. Cualquiera de ellas es válida si se trata de reducir los plazos, sacarlo a concurso en junio, adjudicarlo antes de que acabe el año, y acabar con la mala suerte que lo persigue desde hace una década.