sociedad

Los jóvenes ya no pueden dejar el nido

Un estudio del Cabildo de Tenerife revela que solo el 17% de la juventud se ha emancipado, debido a las dificultades económicas

La precariedad laboral y la dificultad en el acceso a la vivienda son algunos aspectos que han marcado, en las últimas décadas, el desarrollo de los jóvenes. Esta situación económica, sumada a otros factores sociales y culturales, hace que los tinerfeños dejen el hogar paterno a una edad avanzada, si se compara con otras regiones. Un reciente estudio elaborado por el Cabildo de Tenerife revela que los jóvenes de la Isla (con edades comprendidas entre los 15 y los 29 años) tienen serias dificultades para emanciparse. Apenas el 17,2% de la población estudiada vive en su propia vivienda, de tal manera que se estima que el 67,5% de la juventud de 15 a 29 años reside habitualmente la mayor parte del año en casa de sus padres. El informe refleja una notoria diferencia por sexos, puesto que se observa que son las mujeres quienes en mayor medida han dejado la casa familiar (18,6%), el 9% vive en un piso compartido y el 4,3% lo hace en casa de su pareja.

En el ámbito geográfico de la propia Isla se aprecian también algunas diferencias. Los jóvenes de la comarca de Daute son a los que proporcionalmente más les cuesta dejar el hogar familiar. Por el contrario, los de Icod y los de la comarca del Suroeste sostienen ser quienes en mayor porcentaje viven en su propia residencia, y este último grupo, junto con el de jóvenes del área metropolitana, son los que más se decantan por residir en un piso compartido.

Las principales dificultades que halla la juventud para poder independizarse son la escasez de oportunidades para su incorporación en el mercado laboral, la precariedad del empleo, los puestos de trabajo inestables y los bajos salarios. Esto, unido al alto coste de la vivienda, hace que prolonguen su estancia en la casa familiar.

Las realidades económicas de los jóvenes chocan con sus deseos. Así se desprende del análisis del estudio, ya que de los chicos que residen con sus padres, el 62,1% confiesa haber pensado en la opción de emanciparse. Aunque a medida que avanza la edad del encuestado se incrementan su deseo de residir en una vivienda propia, lo cierto es que una parte de ellos ni se lo plantean. En concreto, el 28% de la población de 25 a 29 años y el 27,7% de la de 20 a 24 años no ha barajado esta posibilidad.

Otro dato que llama la atención, y que pone de manifiesto las dificultades económicas de este sector de la población, es que el 3% de los chicos emancipados tuvo que volver a la casa familiar.

El motivo principal por el que la juventud de la Isla abandona el hogar paterno se encuentra en los estudios (31,5%), por encima de lograr la independencia (28,7%) o formar su propia familia (15,8%). Asimismo, para ese pequeño porcentaje que ha logrado independizarse, este paso lo ha conseguido dar relativamente pronto, puesto que el informe desvela que lo ha hecho a los 20 años.

A pesar de la precariedad del mundo laboral, lo cierto es que el 48,8% de los jóvenes se dedican exclusivamente a estudiar, y el 11% compagina su empleo con los estudios. Esta es la primera vez que se lleva a cabo un análisis sociológico de los jóvenes de Tenerife, de tal manera que poder contar con unos datos fehacientes y que reflejan la realidad de este sector de la población permitirá a la administración pública enfocar sus programas de acuerdo con ella y con las necesidades que plantea.

En concreto, el documento se ha elaborado en base a una encuesta entre 3.071 jóvenes de edades comprendidas entre los 15 y los 29 años, residentes en todos los municipios de la Isla. Se ha tenido en cuenta no solo la proporción al seleccionar a los participantes, atendiendo al ámbito geográfico, sino también al sexo y a la edad, de tal manera que la representatividad fuera la mayor posible. De hecho, se estima un nivel de confianza del 95,5%.

Entre los baremos analizados se halla, entre otros, la situación familiar, la económica y la laboral, el nivel educativo, la movilidad exterior e interior, la igualdad de género o el estado de salud. Como una de las primeras conclusiones, el documento revela que se prevé que la proporción de jóvenes de entre 15 y 29 años sobre el total de la población será cada vez menor, debido al descenso de la natalidad, el estancamiento de la inmigración como consecuencia de la crisis económica y los movimientos migratorios hacia el exterior. En estos momentos, la población estudiada supone el 15,5% del total en la Isla, mientras que se prevé un descenso de 0,2 puntos el próximo año, lo que confirma la tendencia a la baja. Esta realidad hace aún más importante la necesidad de disponer de este tipo de herramientas que permitan diseñar políticas enfocadas a mejorar la situación de la juventud tinerfeña.

estado de Salud

Otro de los ámbitos analizados en el estudio es el estado de salud de la juventud tinerfeña. Pese a que el 84% de los encuestados sostiene que goza de buenas condiciones, según los cálculos, el 18,8% tendría sobrepeso y el 3,6% obesidad, características especialmente localizadas en la franja de edad de 25 a 29 años. En parte, estos números se pueden entender si se tiene en cuenta que el 41% dice no realizar habitualmente ninguna actividad física. Como anécdota, en la comarca en la que se detecta un mayor índice de sobrepeso y obesidad es en la de Icod, mientras que en el extremo opuesto se halla el Valle de La Orotava.

Aunque el consumo de alcohol en este franja de edad en la Isla es más reducido que en el conjunto del Archipiélago, lo cierto es que hay un porcentaje significativo. Así, se estima que el 16% ingiere alcohol al menos una vez a la semana. No obstante, el 27,7% de los jóvenes asegura no beber nunca y el 41% lo hace de forma esporádica en ocasiones especiales.

Como pasa con el tabaco, el sexo masculino lo consume con mayor periodicidad que el femenino. De hecho, los chicos coquetean antes con ambas sustancias que las chicas. Aun así, la media de edad en la que se inician en el alcohol se halla en los 16 años. La comarca en la que más pronto comienza a beber la juventud es Acentejo (15,42 años) y en la que más tarde lo hacen es el Suroeste.

También los hombres son los que más afirman haber consumido algún tipo de droga. En concreto el 25,7% de los chicos, frente al 13,6% de las féminas. Como media, se concluye que el 19% de los jóvenes tinerfeños han consumido drogas en los últimos seis meses. Por zonas, en las que se aprecia una mayor ingesta es Acentejo, seguida del área metropolitana y el Suroeste. Por el contrario, Icod y Daute son las de menor proporción. Como sucede con el alcohol y el tabaco, la edad de inicio son los 16 años, aunque los chicos vuelven a adelantarse.

TE PUEDE INTERESAR