CD Tenerife

El CD Tenerife gana en Tarragona (1-2) y se coloca a solo 6 puntos del ‘play-off’

Los blanquiazules lograron la tercera victoria foránea de la temporada tras remontar el gol inicial del Nástic; Villar marcó los dos tantos del club tinerfeño y se tuvo que retirar nuevamente lesionado

Encuentro Nástic- CD Tenerife. / LaLiga123

Por cuarta jornada consecutiva, el Tenerife de Joseba Etxeberria no sabe lo que es perder. Desde que llegó al banquillo insular el técnico vasco, los blanquiazules han sumado 10 puntos de 12 posibles.

Pero no solo eso. El equipo ya incluso es capaz de ganar fuera, de competir con garantías en todos los partidos, de ofrecer la sensación de equipo en cada jornada, de ser compacto y de tener una idea definida de juego. Con este nuevo Tenerife sí se puede soñar.

Ayer el cuadro insular derrotó a un Nástic de Tarragona que se adelantó en el marcador, pero que encontró la inmediata reacción de un equipo capitaneado por un excelso Juan Villar.

El jugador onubense marcó en dos ocasiones, pero acabó lesionado y se tuvo que retirar del terreno de juego, una vez más. Es la quinta lesión muscular que sufre el atacante, quien parecía que por fin había encontrado la regularidad deseada.

Regresó al once inicial Luis Milla, siendo esa la principal novedad del Tenerife, que tuvo una mala puesta en escena.

El Nástic disfrutó de varias ocasiones de gol en los primeros minutos, pero Dani se mantuvo férreo bajo sus palos. No obstante, nada pudo hacer cuando el tinerfeño Maikel Mesa, ayer titular por la baja de Javi Márquez, encontró a Tete, quien, sin pensarlo y sin mirar a la portería, soltó un trallazo ante el que nada pudo hacer el portero hispanovenezolano.

Pero ese chispazo hizo despertar al Tenerife, que parecía dormido en el arranque del partido. Villar impidió que al equipo le entrasen los nervios marcando solo dos minutos después del tanto catalán.

Esta vez Alberto hizo de Maikel y el onubense de Tete. El majorero asistió a su compañero, quien controló con el pecho para luego disparar con fuerza. El balón se internó por la derecha del meta Dimitrievski, muy ajustado al palo. De un plumazo volaron todos los fantasmas del pasado de la cabeza de los jugadores tinerfeñistas.

A partir de ese momento, el equipo canario controló el partido, maniatando a su rival. De hecho pudo tomar ventaja en el marcador si un remate de Lucas Aveldaño no se hubiese estrellado en el travesaño en el minuto 21. El futbolista visitante intentó rematar con la testa un centro que se chocó con la madera y acabó escupido por la línea de fondo. Antes de eso, Kakabadze también había estrellado otro esférico en el poste izquierdo de la meta de Dani Hernández.

Pero el Tenerife encontró el ansiado premio a la media hora de juego, tras una jugada de pizarra. Desde el costado diestro, Longo puso un centro muy pasado que peleó y ganó Acosta con la cabeza. Al final remató, a placer, Juan Villar, ya con el portero superado. Era el 1-2, el que, a la postre, permitía al Tenerife sumar los tres puntos en el campo tarraconense.

A partir de ese momento, el cuadro visitante contó con un par de ocasiones peligrosas. Lo fue en especial la que tuvo Longo tras un potente disparo. Dimitrievski rechazaría a córner. Así se llegó al descanso. Lo peor del partido llegaría tras la reanudación. Justamente en el minuto 58. El de Huelva estiró su pierna izquierda para llegar a una pelota, pero se rompió cayendo al suelo fulminado. Villar se echó mano a la parte posterior de su muslo, precisamente la zona que ya se ha lesionado esta temporada en otras ocasiones. Lo relevó Aitor, quien no figuró en el once inicial de Etxeberria. El entrenador del Nástic intentó cambiar el partido con la entrada de Uche en el campo. Pero el Tenerife no se puso nervioso nunca, ni siquiera cuando un disparo del centrocampista local Fali, en el minuto 70, obligó a Dani Hernández a desviar a córner. Fue la ocasión más clara de la segunda parte.

En el tiempo añadido, Mula se encontró con el palo. Era el 1-3 que nunca llegaría.