tenerife

“Sabía que me la jugaba, pero no podía esperar y salté a auxiliarlo”

El policía Local Ángel Luis Valladares, que recientemente salvó la vida de un joven, reconoce que cuando caes al agua “no puedes luchar contra el mar, tienes que buscar el momento”
ÁNGEL LUIS VALLADARES
ÁNGEL LUIS VALLADARES
El agente Ángel Luis Valladares, que ha rescatado a seis personas arrastradas por el mar en El Sauzal, junto a un cartel que define su filosofía de vida. DA

El pasado domingo, el policía local de El Sauzal Ángel Luis Valladares realizó una heroica acción al rescatar de un ahogamiento seguro a un joven que había sido arrastrado por el fuerte oleaje en la costa de Rojas, como informó DIARIO DE AVISOS. No es la primera vez que este agente, que lleva 18 años en su plaza, ha tenido que jugarse la vida para salvar a personas en el mar. En seis ocasiones ha sacado a gente en apuros; de ellos, dos fallecidos. “Una ola arrastró a un pescador al enredarse con la cuerda del cubo que llevaba. Con ese mismo cubo lo saque por el Callao del Hoyo”, rememora. También recuerda el rescate de dos jóvenes de Santa Úrsula a los que extrajo por la Hondurilla. Sin embargo, Valladares se quita méritos. “Cualquiera de mis compañeros se ha jugado la vida alguna vez y ha tenido intervenciones de este tipo, lo que ha pasado es que en esta ocasión alguien lo grabó y se dio a conocer”, apunta. “Miguel y Benito han salvado del mar gente en apuros. En el caso del primero, que se retiró esta semana, auxilió a dos personas, mientras que Nito rescató a otro, y ambos también sacaron un fallecido cada uno”, relata.
El joven de 22 años, vecino de La Orotava, no olvidará todo lo ocurrido el pasado domingo y cómo contó con la suerte de que Ángel Luis es un buen nadador y conocedor de esta zona, pues su valiente intervención le salvó la vida. “No me correspondía trabajar, pero estaba de refuerzo por los diversos actos que había en el municipio. Estaba en la procesión de San José cuando llegó el aviso del 1-1-2, así que me desplacé en la moto a Rojas. Me encontraba a menos de cuatro kilómetros y llegué bastante rápido”, narra.

DURAS CONDICIONES

A pesar de las duras condiciones de la mar, el agente se lanzó y llegó hasta donde se hallaba el afectado. “Estaba en la zona de Piedra Barona. Nunca había nadado con el mar tan malo. Sabía que me la jugaba, pero no podía esperar allí mirando, y salté a auxiliarlo. El mar lo había alejado, así que lo fui acercando a la costa. Mi idea era sacarlo por tierra, por lo que esperé el momento de que el mar me lo permitiera, porque, en una situación de fuerte oleaje, no puedes salir ni cuando ni por donde tú quieres, sino por donde la mar te deja. Hay que buscar el momento apropiado”, recalca. Tras pasar casi 30 minutos en el agua, el helicóptero de emergencias que se desplazó al lugar rescató a los dos varones.

Durante la semana, tuvo la oportunidad de poder saludar al joven que socorrió, quien acudió con su novia para agradecerle esta valerosa acción que le salvó la vida. “Me estaban esperando en la oficina. Nos dimos un abrazo y hablamos de todo lo ocurrido. Ambos estaban tomando el sol cuando él se acercó al agua, y en ese momento una ola lo arrastró. Tuvo suerte, pues, aunque sufrió alguna magulladura, pudo haberse dado un golpe en la cabeza y quedar inconsciente”. “En esos momentos hay que mantener la calma, pues si te bloqueas lo pasas muy mal y no puedes luchar contra el mar; tienes que esperar el momento”, insiste.

Ángel desveló que la víctima le confesó que cuando vio que se acercaba hasta donde él estaba se tranquilizó un poco, “pues comenzaba a estar cansado y recobró la esperanza”. Ambos se mostraron muy agradecidos y le comentaron que “querían ser policías locales” y, “curiosamente, lo que peor llevaban es la prueba de natación”, señala.

Abrumado por la repercusión

Ángel Luis se muestra “abrumado” por la repercusión de su rescate. “La noticia ha traspasado las Islas y la Península y se ha publicado en varios medios del extranjero”, comenta, mientras se muestra feliz por la felicitación de sus compañeros con los que practica el parapente, una actividad que, asegura, que es menos arriesgada que nadar en un mar bravo, pues, “en cierta forma, es un riesgo controlado”. Valladares hace hincapié “en los pocos medios materiales y de personal con los que cuentan los cuerpos de seguridad y de emergencias”, dado que muchos compañeros se las han visto y deseado numerosas veces para salvar la vida de una persona. “Nosotros estamos para atender este tipo de situaciones, no solo para poner multas, es el pan nuestro de cada día. Muchas veces te encuentras con cosas buenas en tu trabajo, y otros días son desagradables”, sostiene.

La costa de El Sauzal carece de playas y presenta zonas de difícil acceso, acantilados agrestes y brazos que se adentran en el mar. Desde la Punta del Puertito hasta Rojas hay zonas muy bonitas y vistas espectaculares, pero el mar bate con virulencia.

Valladares siempre ha sido un buen deportista y una persona que le ha gustado nadar. Desvela que su madre fue quien lo pasó peor tras ver el vídeo del rescate. “No le hizo mucha gracia que me tirara al agua. ¡Tú estás loco!, me dijo”, afirma Ángel Luis, quien es un auténtico aventurero. El próximo mes recorrerá la Costa Oeste de Estados Unidos en bici y dormirá en una tienda de campaña. En otra ocasión, también se lió la manta a la cabeza y recorrió la India en una moto Royal Enfield. “No me moriré rico. Lo que me voy a llevar de este mundo son estas experiencias y las vivencias personales”, resalta este sauzalero que volvió a ejercer de Ángel de la Guarda.

TE PUEDE INTERESAR