
Cuando se cumplían 47 años de la proclamación de la Segunda República española, el 14 de abril de 1978 se instauró en Las Cañadas del Teide la Junta de Canarias. El diputado de la UCD por Santa Cruz de Tenerife Alfonso Soriano Benítez de Lugo fue elegido presidente del órgano preautonómico, un cuerpo con dos brazos: el Consejo Permanente (poder ejecutivo) y el Pleno de la Junta (legislativo). Como vicepresidente salió Jerónimo Saavedra Acevedo (PSOE), que tras la aprobación del Estatuto, en 1982, se convertiría en el primer presidente del Gobierno regional. Diego Cambreleng y María Dolores Pelayo ocuparon sendas secretarías en cada uno de los entes. Soriano y Saavedra compartirían responsabilidades con César Llorens (Obras Públicas y Urbanismo), José Miguel Galván (Industria y Energía), Juan Cambreleng (Economía y Hacienda), Alberto de Armas (Trabajo, Sanidad y Seguridad Social), Nicolás Díaz Saavedra (Cultura y Turismo), Acenk Galván (Educación), Ángel Luis Sánchez Bolaños (Pesca y Transportes), Federico Padrón (Agricultura y Comercio) y, en condición de vocales sin cartera, Aciscla Melián, José Carlos Mauricio y Antonio Martinón.
En su edición del 15 de abril, DIARIO DE AVISOS tituló: “Con Soriano, ganó la región”. Y debajo añadía una referencia a la “espectacular” derrota del olartismo, aunque Lorenzo Olarte no intervino en lo más mínimo. “La primera reunión de la mañana, la de la Asamblea de Parlamentarios, resultó muy movida por cuanto las primeras disputas se presentaron nada más iniciarse”. Este periódico relató que el enfrentamiento fue “muy intenso” entre Rubens Henríquez, Fernando Bergasa y José Miguel Bravo de Laguna, por una parte, y Diego Cambreleng y María Dolores Pelayo, por otra.
Al no llegarse a un acuerdo, quedaron excluidos para la designación de la Junta Henríquez, Bergasa y Bravo de Laguna. Posteriormente se retiraron Fernando Jiménez, Manuel Acevedo, Rafael Stinga y José Manuel Barrios. Se registraron “duros ataques” entre las dos facciones de la UCD, embrión en cierto modo de lo que hoy son el PP y CC. El ambiente se caldeaba por momentos.
Mientras los representantes de los partidos políticos, miembros de la Junta y los “invitados correspondientes” (se desconoce si estaban Los Sabandeños o los Monty Python) degustaban un típico menú canario (había hasta una tarta con las siluetas de las siete islas), el grupo de Bravo de Laguna, Fernando Bergasa, Fernando Jiménez, Gregorio Toledo y Rafael Stinga ofreció una rueda de prensa en la habitación número 4 del Parador. “Nos encontramos sorprendidos del giro de los acontecimientos”, clamó Bravo de Laguna en nombre de “nueve parlamentarios” de la UCD.
“Independientemente del texto, había algo importante: unos pactos políticos con el PSOE, el PCE, el PSP y AP. Lo que ha ocurrido es que un sector de la UCD ha pactado con el PSOE la eliminación de un montón de parlamentarios”. A las cinco de la tarde se reanudó la sesión con la ausencia de Mauricio (PCE) por “enfermedad”. Tras la votación, a las 17.47 horas, Alfonso Soriano bailó una isa. “Podremos hacer región entre todos”, proclamó al final de una densa jornada.





