CUARTO ESPACIO: EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS

“La palabra jubilación es un grito de alegría, uno de los conceptos más positivos de la lengua”

Profesora titular de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC)y licenciada en Filología Moderna, Juana Guerra es especialista en Biopoética y Semiótica Cognitiva

JUANA GUERRA ENTREVISTA
Juana Guerra, profesora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, experta en Biopoética y Semiótica Cognitiva. / DA

Profesora titular de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC)y licenciada en Filología Moderna, Juana Guerra es especialista en Biopoética y Semiótica Cognitiva. Sus últimos estudios y descubrimientos sobre la palabra jubilación han sido una de las herramientas principales con las que esta experta ha querido formar parte del proyecto del Cuarto Espacio. Esta iniciativa, que estamos ofreciendo en una serie de entrevistas en DIARIO DE AVISOS, pretende educar a los jóvenes sobre los cambios sociales que conlleva el hecho de que la esperanza de vida haya aumentado de forma considerable en las últimas décadas. En este sentido, Guerra da cuenta, en una entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS, de cómo, en el fondo del ser humano, el término jubilación provoca una sensación positiva en el inconsciente que se genera en el cerebro, pese a que el concepto, en los últimos 25 años, haya modificado su percepción y se vincule a aspectos más negativos.

-¿Cómo decidió sumarse a este proyecto del Cuarto Espacio liderado por el profesor Manuel Maynar?

“Todo empezó en unas jornadas de Biomedicina en las que presenté el proyecto de mi grupo que se llamaba Semiótica, Poética Cognitiva y Neuroestética. El doctor Maynar estaba allí y le interesó lo que estábamos haciendo. En esa conversación empezó todo. Conocí el marco del Cuarto Espacio. En ese proyecto de mi grupo descubrimos que jubilación es un concepto que se conceptualiza de un modo distinto desde hace 25 años en España. Para nosotros lo lingüístico es un fósil y ahí descubrimos que la fase anterior, preconceptual, que es un proceso biológico, estaba modificada. Ahí empezó todo. Tiramos del hilo de esa disociación y desorganización. Nos pareció un tema interesante para trabajar en el marco del Cuarto Espacio porque lo que entendí yo es que era un proyecto visionario, buscando, no motivos, sino formas y contenidos para cambiar en el futuro de ese cuarto espacio, ese principio del envejecimiento y lo que lo se construye alrededor. Tenemos tres artículos demostrando que se produce una disociación cognitiva un desorden en la comunicación. El futuro es, a partir de ahí, buscar otra estructura que pueda reordenar esa forma de comunicar que está ocurriendo hoy, que es técnica e invisible. Analizar qué debe cambiar”.

-Entonces, ¿hemos utilizado mal el concepto de la palabra jubilación?

“La palabra es el proceso desde lo biológico, lo físico, hasta lo sociocultural. Es en el 98% invisible, inconsciente, y en el 2% es lo que estoy diciendo, la acción cognitiva y comunicativa. Es el concepto y la conceptualización de este término jubilación. No podemos decir si lo hemos utilizado mal, porque se diría que usamos mal la lengua. Hay que encontrar en la investigación qué es lo que lo ha desviado. Son esquemas que produce el cuerpo, para que luego pueda ser lenguaje y hay un fallo en esa esquematización de la palabra jubilación. Es uno de los conceptos más positivos de la lengua española, porque tiene una historia cuantitativa y cualitativamente rica. Empezó con el indoeuropeo. Era un grito de alegría. De ahí hasta hace 25 años se ha conceptualizado como vida, actividad, alegría…, todo lo positivo. Ahora lo vemos como muerte, inactividad, tristeza… Hay que buscar qué paso hace 25 años que produjo esa esquematización. Para analizarlo lo vamos a meter en neuroimagen. Aunque utilicemos la lengua, mal, como usted dice, nuestro cerebro activa una zona de emoción. Seguro que la zona afectiva será riquísima, cuando se escucha o se pronuncie el término jubilación. Ese es el proyecto. Demostrar que el lenguaje lo estamos usando de manera muy rápida y acumulando muchísimo material que nuestra biología no puede integrar”.

-¿Cuál es la aportación que desde su grupo de la Universidad se quiere hacer al proyecto?

“Es un cambio en la forma de pensar para organizar. No simplemente para hablar de manera saludable. Necesitas controlar la parte semiótica, lingüística. El objetivo del Cuarto Espacio es reorganizar la estructura sanitaria, socioeconómica, que es lo que más nos va a afectar en el futuro. Aspectos como la sanidad, las pensiones o la seguridad social”.

-¿Considera que la sociedad es consciente de que va a superar esa barrera de los 100 años?

“Eso está demostrando el aumento de la esperanza de vida. En mi grupo de la Ulpgc pensamos que vamos a cambiar para bien. La regla más básica y número uno es que los sistemas más ricos para la evolución humana se autoorganizan. Pueden llegar a un momento de crisis, pero surgen con más fuerza y mejores resultados. En eso somos positivos”.

-Y psicológicamente, ¿estamos preparados para esa oportunidad temporal?

“Humanamente, estamos preparados para optimizar todo lo que sea la supervivencia en grupo y con la mayor calidad y la mayor salud posible. La cultura ahí no es algo abstracto, pertenece a nuestros cuerpos. A partir de ahí, los conceptos, las lenguas, las culturas tienen sus rasgos específicos, se activan de forma distinta. Esto de neurohumanidades y neurociencia es muy nuevo. Se puede informar a las personas, pero no se puede hacer que lleguen a entenderlo. Es lo más difícil de comprender hoy porque las humanidades no son ciencias. Han evolucionado mucho y se han impulsado proyectos como el del Cuarto Espacio, que están centrados en algo tan importante para todos. El motivo por el que estoy en esta iniciativa es haber descubierto ese fósil (de la palabra jubilación). También otra conceptualización de la palabra cáncer. Otro tipo de estructura congnitiva, en la que estamos trabajando, porque realmente afecta muchísimo la forma de hablar de cáncer que tenemos en estos momentos”.

-Por lo que detalla, ¿se puede deducir que hoy se prioriza un concepto más negativo de la palabra jubilación y hay que verlo más como una oportunidad?

“Sí, por supuesto. Es lo que nos pide el cuerpo. Por ejemplo, Las palabras yupi y jubi son las mismas. He tardado tres años en descubrir ese fósil que es yupi. Queremos demostrar a nivel biológico, con esas imágenes cerebrales, que el cerebro activa el mismo mecanismo que cuando decimos yupi y el cuerpo va hacia arriba. Yupilar en latín es gritar de alegría. Esa respuesta, si tiene como se piensa al menos 600 años de integración corporal y cognitiva, no se puede cambiar en 25 años. Es positivo porque abre una posibilidad de investigación más neurobiológica o neuropsicológica y ahí puede favorecer. Soy muy ambiciosa. Llevo muchos años buscando cómo modificar esa mala y equivocada percepción”.

EL CUARTO ESPACIO, UN PROYECTO MULTIDISCIPLINAR

El Cuarto Espacio es un concepto socioeconómico encuadrado en la sociedad y realidad actual. Es una propuesta de un grupo de socios colaboradores (encabezado por el profesor Manuel Maynar) que pretende mostrar una realidad del futuro cercano y de los días presentes, compartiendo y haciendo visible una realidad que los promotores reconocen que no terminan de reconocer. En base al mayor aumento de la esperanza de vida de la población mundial y teniendo en cuenta que muchas de las propuestas socioeconómicas de hoy en día son del siglo pasado, este equipo multidisciplinar de profesionales que lo compone defiende que es necesario educar a la población con el fin de mostrarles la realidad a corto y largo plazo, concienciar a los integrantes de lo que consideran primer espacio (aquellos jóvenes menores de 18 años) de que la jubilación no es la respuesta. Algunos de los objetivos que persigue esta iniciativa -que aunque fue creada hace años, en 2018 está cogiendo un nuevo impulso- son definir las políticas de educación, así como el análisis de hábitos y condiciones de vida individual que permita a las nuevas generaciones llegar a disfrutar de un cuarto espacio en condiciones dignas de bienestar, y aprovechar lo que la evolución y la tecnología ponen a su alcance. Además de Juana Guerra, algunos de los expertos que analizan en esta serie el Cuarto Espacio son Manuel Maynar, Javier Marrero y Beatriz López-Valcárcel.