
Nunca llueve a gusto de todos. La reforma del Pabellón Quico Cabrera, imprescindible para que la Isla pueda albergar el Mundial Femenino de Baloncesto, logrará remozar un recinto deportivo anticuado y con grandes deficiencias, pero, mientras las obras duren, los clubes y federaciones que lo utilizan tendrán que buscar una nueva casa. Esto, algo advertido desde que se conoció la noticia por parte de la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Santa Cruz, fue asumido por dichos clubes, cuyo malestar actual es evidente, ya que se les prometió que se les ayudaría a buscar lugares de entrenamiento alternativos, algo que, según varios representantes de entidades, no ha ocurrido.
Algunos clubes han aprovechado la pista de juego utilizada por su equipo filial, otros dedicados al fútbol sala han tenido que pasar de entrenar sobre parqué a hacerlo sobre cemento, con el lógico inconveniente cuando posteriormente tienen que competir y alguno, de los más beligerantes, incluso ha desvelado que podría estar interesado en cambiar de municipio, buscando mejores condiciones.
Además de haber tenido que buscar cada uno de ellos un escenario alternativo por su cuenta, denuncian que sus peticiones y sugerencias no han sido tenidas en cuenta, algo que les molesta debido a que, por una cuestión de ocupación de la pista central, sufren durante toda la temporada importantes problemas de horarios.
“Hemos pedido un cuarto para poder guardar todo el material que utilizamos y no hemos tenido respuesta”, señalaba ayer uno de los directivos de un club, mientras que otro admitía que “casi de la noche a la mañana” tuvieron que “sacar” sus cosas debido a que las reformas comenzaban de manera inminente. Determinados clubes pagaron directamente de su bolsillo la mudanza necesaria para trasladar su material deportivo y de oficina, un desembolso que, en el caso de tener que buscar una nueva sede, supondrá un gasto añadido.
Cabe recordar que la licitación de la obra se ha llevado a cabo en un tiempo récord para lo que es habitual en el Ayuntamiento de Santa Cruz, teniendo en cuenta que en el último pleno se dieron a conocer los datos de la ejecución del presupuesto en el capítulo de inversiones 2017 y que apenas llegó al 35%. Las entidades se quejan del poco cariño recibido.















