
Por Moisés Grillo / Tinerfe Fumero
Un varón del que no han trascendido más datos sobre su identidad falleció anoche tras ser acribillado a balazos cuando se disponía a abandonar las instalaciones de la Escuela Oficial de Idiomas de La Laguna, en información captada entre testigos y servicios actuantes, entre ellos, la Policía Nacional y la Policía Local de la Ciudad de Los Adelantados.
El terrible suceso tuvo lugar minutos antes de las diez y media de la noche de ayer, cuando la víctima salía del citado centro docente, ubicado en el barrio de La Verdellada, en el municipio de San Cristóbal de La Laguna.
Nada más subirse a su coche, que había estacionado en los aparcamientos de la escuela, otro vehículo se situó a su altura y uno o varios desconocidos dispararon contra su desprevenido objetivo, al que alcanzaron al menos dos balazos que, finalmente, terminaron por causarle la muerte.

Las fuentes citadas explicaron a DIARIO DE AVISOS que, si bien en principio solo fueron dos los tiros que dieron en el cuerpo de la víctima, sus asesinos efectuaron al menos ocho disparos, tal y como aseguraron los testigos de este crimen, cuya referencia son las detonaciones que escucharon en ese momento.
Desde que se produjo el suceso se alertó a las autoridades y, en cuestión de unos minutos, hicieron acto de presencia en el lugar miembros de la Policía Local y de la Nacional, así como del Servicio de Urgencias Canario, pero los sanitarios nada pudieron hacer por ayudar al tiroteado, que murió entre quince y veinte minutos después de que una bala le impactara en la cabeza y otra en el pecho. Al parecer, los disparos se realizaron con un arma semiautomática, lo que implicaría que en el lugar de los hechos se han encontrado casquillos, circunstancia que suele facilitar la investigación que ya lideran los especialistas del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional.

Sobre los asesinos, al cierre de esta edición solo se sabe que, nada más disparar a la víctima, huyeron velozmente en su vehículo para, posteriormente, dejarlo en una calle del cercano barrio de Gracia. Para eliminar posibles huellas y demás pruebas que faciliten su identificación y posterior captura, los delincuentes incendiaron el vehículo antes de proseguir con su fuga.
Al filo de la medianoche, la autoridad judicial ya se había presentado en la escena del crimen, por lo que el levantamiento del cadáver seguramente tuvo lugar no mucho más tarde de dicha hora.





