Santa Cruz

Santa Cruz culpa al Gobierno canario de que El Sobradillo no tenga aún su guardería pública

La primera teniente de alcalde, Zaida González (PP), recuerda que desde hace seis años han ofrecido un solar municipal

Zaida González y Óscar García en el solar de El Sobradillo ofrecido para albergar la guardería. / DA

Recientemente, en febrero de este año, el Gobierno de Canarias anunció que la oferta de guarderías públicas en Canarias atiende al 25% de la población infantil de 0 a 3 años. El municipio de Santa Cruz aún está muy lejos de esa media regional, tanto que, a pesar la capital de la provincia, es uno de los que menos servicios de este tipo tiene, apenas dos guarderías, lo que supone 140 plazas para una población infantil entre cero y tres años que supera los 7.000. Desde hace ya seis años, el Ayuntamiento de Santa Cruz lleva ofreciendo a la Consejería de Educación un solar en El Sobradillo, para que construya allí la que sería la tercera guardería de la capital. Seis años de silencio unas veces y de dar largas otras muchas. Antes de que acabe el mandato el Consistorio quiere hacer un último intento para que el Gobierno de Canarias haga caso a las peticiones de la capital. Así lo anuncia la primera teniente de alcalde, Zaida González y el concejal de Asuntos Sociales, Óscar García. “En Santa Cruz exigimos al Gobierno de Canarias que se siente de una vez a negociar con el Ayuntamiento y asuma sin ningún tipo de excusas un compromiso real e inmediato con la construcción de la escuela infantil de El Sobradillo”, manifiesta González.

La primera teniente de alcalde recuerda que “llevamos muchos años ofreciendo una parcela de titularidad municipal y sin coste alguno para el Gobierno para edificar una guardería de 78 plazas para las familias del barrio, pero la verdad es que pasan los años y seguimos igual”. “Mucho nos tememos -continúa- que si no conseguimos que la Consejería se siente con el Ayuntamiento y firmemos un acuerdo de obligado cumplimiento, con ficha presupuestaria y un calendario de obras, acabaremos la legislatura una vez más sin nada”, añade.

La edil, a pesar de la exigencia, admite que confía en que la Consejería, “esté dispuesta cuanto antes a sentarse a dialogar con Santa Cruz para cerrar un acuerdo en firme este mismo año y que las obras puedan comenzar el próximo”. Aún así, insiste: “No queremos una promesa, queremos un compromiso, por escrito, firmado y de obligado cumplimiento”.

Su compañero de partido y corporación, Óscar García, concejal de Política Social, admite que “los vecinos y no me extraña, ya no se creen nada. Han escuchado tantas veces la misma historia que no confían en ver algún día la escuela infantil construida”.
El concejal confiesa que se ha dirigido a la Consejería “en muchas ocasiones para reclamar este compromiso con Santa Cruz pero en unas ocasiones sólo hemos escuchado buenas intenciones y en otras ni siquiera nos han contestado”. “No es de recibo que Santa Cruz, con una población de aproximadamente 7.000 menores de 0 a 3 años, tenga una oferta reducidísima de plazas públicas en escuelas infantiles, y la Consejería se desentienda de sus obligaciones”.

Las negociaciones con Educación se iniciaron hace 7 años, y en el marco del convenio Educa, la Consejería, que es la competente en Educación Infantil, solicitó al Ayuntamiento un solar de titularidad pública en el que construir una nueva guardería. La ciudad ofreció en enero de 2012 y libre de cargas, un solar idóneo, de 2.000 metros cuadrados en la avenida Pico del Teide, en El Sobradillo.

Una construcción de cuatro alturas para dar cabida a 78 niños

Según consta en la respuesta del Ayuntamiento de 2012, la parcela ofrecida está calificada urbanísticamente como equipamiento docente y posibilita una construcción de 4 alturas, no mayor de 14 metros, con un retranqueo respecto al trazado urbano en ningún caso inferior a 3 metros. Más de 6 años después del ofrecimiento del solar, en El Sobradillo no se ha movido una piedra. Allí sigue el solar, lleno de malas hierbas y maleza. “No se ve por tanto ninguna madre ni padre, ni niños. La parcela está muerta de risa. La educación de los más pequeños y la conciliación, sencillamente no existe”, afirman desde el Ayuntamiento.