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Suspenso a la sanidad pública en Canarias

Colectivos profesionales y sociales del Archipiélago critican la gestión en esta materia y se preparan para visibilizar su descontento con distintas protestas
Protestas de la Marea Blanca en Tenerife, hace algunos años. Fran Pallero

Canarias cuenta en estos momentos con la peor sanidad de todo el territorio nacional, según se desprende del último informe de la Federación Nacional de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. Una conclusión defendida también por distintos colectivos sociales y del sector en el Archipiélago. En general, la mayor parte de entidades otorgan un suspenso a la gestión del sistema público de la salud en las Islas, poniendo sobre la mesa para justificar esta valoración las elevadas listas de espera y tiempos de demora, la falta de estabilidad laboral de los profesionales, la escasez de recursos materiales y humanos o la nula apuesta por fomentar la prevención entre los ciudadanos.
Con motivo de la conmemoración este sábado, 7 de abril, del Día Mundial de la Salud, los colectivos que conforman la Marea Blanca (movimiento nacional que denuncia los recortes sanitarios) han convocado un encuentro para así perfilar una serie de acciones con las que los participantes pretenden visibilizar su malestar con la gestión de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y reclamar soluciones.

DIARIO DE AVISOS se ha puesto en contacto con distintos colectivos sociales y profesionales, algunos integrantes de la Marea Blanca, para conocer su visión sobre la situación de este ámbito en las Islas y la mayoría coincide en suspender la gestión. De hecho, solo un colectivo profesional aprueba la labor de la Consejería, pero con un cinco “raspado”.
El portavoz de la Marea Blanca en Tenerife y miembro de la Asociación Canaria para la Defensa de la Sanidad Pública, Arturo Borges, explicó a este medio que, a su juicio, la sanidad canaria no logra aprobar. Las elevadas cifras de la lista de espera, la escasez de planes de prevención en salud, la falta de una norma regional que regule la materia (Canarias es la única comunidad del país que carece de esta) o el actual modelo asistencial son algunos de los aspectos que motivan su calificación. De hecho, argumentó que han solicitado a la Consejería de Sanidad datos de la situación del área, sin que hasta el momento tengan toda la información necesaria, pero avanzó que les consta que “apenas se invierte el 1% del total del presupuesto de la Consejería en prevención, cuando al menos debería de destinarse el 10%”, apuntó Borges. Del mismo modo, insistió en que esta situación desemboca en que Canarias tenga las tasas mas elevadas de diabetes o accidentes cardiovasculares, entre otros datos poco esperanzadores.

Para el portavoz del Sindicato Médico-Cesm en Canarias, Levy Cabrera, el sistema sanitario se merece un cinco como nota, “debido a los últimos avances”. No obstante, apuntó que se deberían mejorar algunos ámbitos, como la prestación de Atención Primaria, dirigida a atender mejor a los crónicos, lo que, a su juicio, desatascaría las urgencias hospitalarias. También abogó por mejorar la gestión del personal, convocando ofertas públicas de empleo de forma anual para paliar el déficit de especialistas. Caty Darias, de Intersindical Canarias, coincide con la mayoría de colectivos en suspender a la sanidad isleña, a la par que recordó el último puesto que ocupa en el ranking con respecto a otros sistemas. En su opinión, la falta de presupuesto y el desmantelamiento “en favor de la sanidad privada” son dos de los problemas principales. Añadió el elevado gasto farmacéutico y las listas de espera, factores que “sufren los ciudadanos”.

Para el secretario general del Sindicato de Enfermería (Satse), Leopoldo Cejas, la sanidad regional tampoco se merece un aprobado, aunque destacó algunas mejoras, como, por ejemplo, lo que parece un recorte en las cifras de la lista de espera o los acuerdos del pacto por la sanidad. Por el contrario, denunció la actual situación del transporte habitual para los pacientes y las ratios de personal, e insistió en que es necesario que todas las áreas del Servicio Canario de la Salud se coordinen para avanzar en la misma dirección.

Por último, Luis Serichol, portavoz de la Asociación en Defensa de las Pensiones, matizó que la sanidad regional “se merece un suspenso”, y que la nota ha “ido bajando con el paso de los años”. Asimismo, señaló como principales hándicaps para el colectivo que representa la elevada lista de espera y el copago sanitario de los medicamentos, entre otros.

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