Agricultura

El sur reclama inversión pública para revitalizar el cultivo del viñedo

Mientras la inmensa mayoría de los cultivos crecen en La Palma, la viña no ha parado de caer desde el año 2002, cuando se realizó el primer mapa sobre las zonas sembradas, cuyo última actualización recoge que entre 2008 y 2017 se ha producido un descenso de unas 105 hectáreas

Mientras la inmensa mayoría de los cultivos crecen en La Palma, la viña no ha parado de caer desde el año 2002, cuando se realizó el primer mapa sobre las zonas sembradas, cuyo última actualización recoge que entre 2008 y 2017 se ha producido un descenso de unas 105 hectáreas. Una caída muy señalada sobre todo en los municipios de Fuencaliente, Los Llanos de Aridane, Mazo y Las Breñas.

Los incendios forestales o las condiciones climáticas son algunas de las causas que han podido afectar a la caída de estos cultivos en el sur de La Palma, frente al florecimiento que ha tenido en la comarca noroeste, entre Garafía, Puntagorda y Tijarafe, donde la viña han crecido. En total, La Palma tienen ahora una superficie cultivada de viña de 930,6 hectáreas, frente a las 1.035 registradas en 2008.

El director general de Agricultura del Gobierno canario, César Martín, señala que la desaparición de la viña afecta a los cultivos de carácter familiar, mientras que el crecimiento está más localizado en aquellos que están dirigidos con criterios profesionales y empresariales, como ocurre en la zona norte.

Sin embargo, la gerente del Consejo de la Denominación de Origen Vinos de La Palma, Eva Hernández, sostiene que, “quizá, en el sur, no se han hecho las inversiones suficiente para que los agricultores tengan los medios para profesionalizar” la viña, como la inexistencia de pistas asfaltadas o de riego en las zonas altas del municipio.

Por contra, indicó que en el norte de La Palma sí se realizaron estas inversiones a partir de los grandes incendios. “Mientras que en la zona sur hemos tenido tres grandes incendios (2009, 2012 y 2016) y no hemos cambiado el chip. Hay que invertir en el sur lo mismo que en el norte para mejorar las infraestructuras que son imprescindibles para profesionalizar el sector”.

El consejero de Agricultura, Narvay Quintero, recordó que en la zona sur invirtieron con motivo del incendio 600.000 euros, además de 3,6 millones de euros del Programa de Desarrollo Rural. Fondos destinados a los ayuntamientos que son los que tienen las competencias para mejorar, por ejemplo, las pistas rurales, que facilitan el acceso a las zonas de cultivo.

El consejero señala que pese a que 2016 fue el peor año en kilos de uva de las dos últimas décadas, “paradójicamente en el PIB del sector fue muy positivo”. Una circunstancia que achaca a la mejora de la comercialización del vino. César Martín, por su parte, destacó además que, a petición del Consejo Regulador, han modificado la oferta formativa de la Escuela de Capacitación Agraria de Los Llanos de Aridane, creando un ciclo dedicado a los aceites y vinos.

La realidad es que la viña ha perdido peso en la superficie cultivada en La Palma y ha pasado de ocupar el 14,7% del territorio plantado al 12,2%. Mientras que han crecido las plantaciones de los frutales, acaparando el 16,6%, y la huerta, que suma el 13,08, según los datos del Mapa de Cultivo.

El presidente de la Asociación Palmera de Agricultores y Ganaderos, Miguel Martín, invita a realizar “una reflexión profunda” sobre la situación que atraviesa el viñedo en el sur, tanto por parte del sector como de las administraciones públicas. Y recalca un mensaje tanto para las políticas agrarias como ambientales: “Cuanto más viñedos, menos incendios”. Próximamente habrá una reunión en La Palma para analizar la situación del sector, según informó el consejero de Agricultura, Basilio Pérez.