BALONCESTO

El Canarias se queda sin margen de error

Katsikaris: “Estudiantes es justo vencedor; han controlado el partido como querían”

ACB

No puede fallar. El Iberostar Tenerife deberá ganar las tres últimas jornadas si quiere alargar la temporada tras caer ante Estudiantes por 97-92. La defensa aurinegra no existió, especialmente en una muy mala primera mitad, y cuando los de Katsikaris reaccionaron era demasiado tarde: el Estudiantes, que también quiere jugar los play-offs, no dejaron escapar su oportunidad. Los de Madrid, que llegaban a la cita con el peor porcentaje de tiros de tres puntos, tuvieron un buen día (42%) y eso acabó por dinamitar las opciones canaristas.
No quería Fotis Katsikaris que el Estudiantes pudiera correr y fue justo lo que sus jugadores no lograron impedir en el inicio de partido. Cuatro triples de los locales comenzaron a darles las primeras rentas a favor (14-10) hasta que el entrenador del Canarias, visiblemente enfadado, tuvo que parar el encuentro. Cuando aún restaban 4,52 minutos por jugarse, Estudiantes ya había metido 19 puntos (19-13) con un 50% de acierto en triples (4 de 8) y con ocho rebotes a favor de los madrileños, que parecían tener una velocidad más.
Ante este panorama, Katsikaris dio entrada a Tai Odiase que, junto a Fran Vázquez, tenía que dar más fortaleza interior a los suyos, algo que no ocurrió. El estadounidense evidenció que le queda aún tiempo para poder adaptarse, por lo que fue sustituido tiempo más tarde, con 25-19 en el electrónico. El Canarias siguió mal en defensa y el Estudiantes aprovechándolo para cerrar este primer acto con 28-19.

Petit sería el encargado de probar suerte en la pintura tratando de acabar con la sangría reboteadora de los suyos pero, lejos de lograr ese objetivo, Estudiantes alcanzó diferencias de hasta 15 puntos a su favor (40-25).

Los locales tenían que empezar a fallar y, más por errores propios que por acierto visitante, un parcial de 6-13 pareció volver a meter en el partido al Canarias. Los tinerfeños, sin ser brillantes, sí aprovecharon las debilidades defensivas locales para irse al descanso 53-48.

Casi sin que nadie se diera cuenta el CB Canarias había logrado acercarse en el marcador, pero, gracias a los 14 rebotes ofensivos capturados, el Estudiantes, con 24 tantos desde la zona, lograba mantener a raya a su oponente en el arranque de la tercera manga (58-53).

La ventaja para el Iberostar Tenerife era que, en un encuentro sin defensas, el talento de Estudiantes era bastante más limitado. Vasileiadis, con un triple, empataba a 59 empezando un nuevo partido. En esa nueva situación Javi Beirán no se escondió, siendo referente de los suyos (64-63) dando la cara ante Alec Brown que, ahora, no tenía tanta puntería desde el exterior.
Pero solo con eso no valía. El agujero atrás, aunque ahora no tan grande, permitía a los de la capital de España aferrarse a esos cinco tantos (68-63) que actuaban de barrera casi psicológica. El Canarias seguía sin ponerse por delante en el encuentro cuando Katsikaris, con menos de tres minutos por jugarse, pedía un nuevo tiempo muerto. El Movistar Estudiantes parecía tener una velocidad más, llegando a cada balón y castigando en el aro rival. Su juego no era brillante, pero le daba para ganar por 74-67 al final del cuarto, que es de lo que se trata a estas alturas de temporada. Un parcial de 2-8, gracias a seis puntos de Akognon y una canasta de dos de Beirán, repetía el guión: el Iberostar Tenerife se situaba a dos tantos (76-75), pero seguía haciendo aguas en defensa. Remaba delante, pero bajaba los brazos detrás.

La terrible sangría en el rebote, algo que no lograba solucionar Katsikaris, impedía la remontada. Con siete minutos por jugar, Estudiantes había cogido 19 rechaces ofensivos. Que el Canarias siguiera ahí, amenazando, era casi milagroso (82-77).

El milagro empezó a esfumarse con dos triples seguidos de Hakkanson y Landesberg al que el estadounidense sumó una canasta imposible, de espaldas al aro, para un 2+1que, a falta de cinco minutos, con 91-77, parecía sentenciar el duelo.

Como este Canarias tiene siete vidas, otro arreón, con triple de Kostas incluido (93-85), obligó a Salva Maldonado a parar el duelo, que, pese al poco acierto, entró en un último minuto de la manera más emocionante posible, con 93-89.

Fue entonces cuando una falta antideportiva señalada a Rodrigo San Miguel, que no pareció en ninguna toma televisiva, permitió a los locales sentenciar un triunfo tan ajustado como importante en esta tremenda lucha por los play-offs de la Liga Endesa (97-92).