
Dani Alves, una de las destacadas ausencias en la selección brasileña durante este Mundial de Rusia 2018, a causa de una lesión en su rodilla derecha, se encuentra disfrutando de un breve asueto junto a su esposa, la modelo tinerfeña Joana Sanz, en la capital chicharrera.
En la mañana de hoy, el astro brasileño del fútbol ha sido fotografiado junto a Joana en la céntrica calle santacrucera de Robayna, sentado en un banco, con un vendaje de protección en su pierna derecha y con sus, por ahora, inseparables muletas.
Joana es una enamorada de su isla a donde regresa cada vez que puede y a la que, según sus propias palabras, no se le matiza el acento canario “ni pa’ trás”. El pasado julio, ambos decidieron casarse y lo hicieron en una íntima ceremonia y rodeados de amigos en Ibiza.
Esperemos que disfrute del aparente, y ojalá definitivo, inicio del verano con sus buenas temperaturas en la isla de Tenerife.






