
El líder talibán pakistaní Mullah Fazlullah ha muerto en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos y Afganistán contra objetivos talibanes, según ha confirmado un alto funcionario del Ministerio de Defensa afgano.
Según fuentes citadas por el Daily Mail, el ejército de Estados Unidos confirmó que había llevado a cabo un ataque dirigido contra una importante figura en Kunar, en la frontera pakistaní, el pasado jueves. Estas mismas fuentes han reconocido que el objetivo era Fazlullah, conocido por ataques como el ocurrido en 2012 contra la estudiante Malala Yousafzai, quien más tarde recibiría el Premio Nobel de la Paz por su defensa de los derechos de los niños y las mujeres.
En 2014, también estuvo detrás de una masacre escolar en la que perdieron la vida más de 130 niños. Un portavoz del Ministerio de Defensa afgano dijo a Reuters: “Confirmo que Mullah Fazlullah, líder de los talibanes paquistaníes, murió en una operación aérea conjunta en la zona fronteriza del distrito de Marawera de la provincia de Kunar”.
La muerte de Fazlullah podría contribuir a aliviar la tensión entre Estados Unidos y Pakistán, mientras se ha aprobado un alto el fuego entre las fuerzas afganas y los talibanes. Un portavoz de los talibán ha descartado la posibilidad de ampliar el alto el fuego pactado con el Gobierno más allá de la medianoche del domingo, cuando concluyen las celebraciones del Eid al Fitr, que marcan el fin del mes santo musulmán del Ramadán.
Alto el fuego inprorrogable
“No hay intención de prorrogar el alto el fuego”, ha afirmado el portavoz talibán, Zabihulá Muyahid, en declaraciones a Reuters. “Nuestras operaciones normales comenzarán mañana” lunes, ha apuntado al tiempo que ha explicado que los talibán abandonarán las zonas controladas por el Gobierno antes de que se ponga el sol este domingo.
La tregua entró en vigor en la medianoche del jueves al viernes y ha propiciado emotivas imágenes de militares y talibán abrazándose y haciéndose fotografías juntos en las principales ciudades afganas.
“Para evitar perjudicar a nuestros compatriotas (…), todas las autoridades deben prohibir a los muyahidines (talibán) bajo su mando participar en las celebraciones y concentraciones”, ha indicado el portavoz de los talibán.
El presidente afgano, Ashraf Ghani, anunció el sábado que ordenaría prorrogar de forma indefinida el alto el fuego, lo cual fue celebrado dentro y fuera de las fronteras de Afganistán.
Dentro del país las críticas destacan que es “un grave error” permitir a los talibán entrar en las zonas bajo control de las fuerzas de seguridad sin control alguno, en palabras del político y exidrector de los servicios secretos Amarulá Salé. “No tenemos mecanismos para mitigar una violación del alto el fuego por los talibán”, ha advertido en declaraciones a Reuters.
Varios diputados han criticado que Ghani no haya consultado la decisión y han advertido que si los talibán rechazan prorrogar la tregua, las fuerzas gubernamentales se quedarán sin recursos.
Fuentes diplomáticas occidentales han destacado desde Kabul que se trata de “una medida audaz”, pero han planteado sus dudas sobre lo que ocurrirá si los talibán no aceptan una prórroga, como finalmente ha pasado. “Las consecuencias serían desastrosas”, ha advertido.
“Los talibán siempre pueden utilizar un alto el fuego para atacar a los extranjeros”, ha señalado otro diplomático occidental. “Nadie tiene ni idea de cuántos talibán se esconden en las zonas civiles”, ha argumentado.





