
DIARIO DE AVISOS y Ediciones Turquesa ofrecen hoy la cuarta entrega de la colección de parques naturales de Canarias. En esta ocasión se trata del Garajonay, en La Gomera, también conocida como Isla Colombina.
El libro, con textos en tres idiomas (español, alemán e inglés) e ilustrado con numerosas fotografías, está escrito por el naturalista y fotógrafo José Manuel Moreno, y su publicación no hubiera sido posible sin la inestimable ayuda del Cabildo de La Gomera.
El Garajonay es uno de los parajes más bellos de toda Canarias, donde la laurisilva ha prevalecido gracias al compromiso para su conservación de los propios habitantes de la isla. Durante siglos valoraron y protegieron este monte del Terciario. En otras islas, sin embargo, la laurisilva se taló completamente. Es por eso que hoy las instituciones locales y los propios gomeros se preocupan por su conservación.
Garajonay es la selva más espectacular de Europa, solo equiparable a las selvas tropicales. Alberga rincones únicos y lugares tan conocidos y emblemáticos como los que se describen a continuación:

Alto de Garajonay
El Alto de Garajonay es la cumbre más elevada del Parque y de La Gomera. Desde este paraje se tiene una de las vistas más fantásticas de Canarias. En días claros se pueden llegar a divisar todas las islas.

Los Roques
Los Roques son un conjunto de imponentes domos volcánicos que destacan sobre el relieve del Parque, componiendo uno de sus más espléndidos y espectaculares escenarios.

La Laguna Grande
Este lugar es la zona recreativa por excelencia del Garajonay, donde familias y turistas disfrutan de sus merenderos. Pero también está lleno de misterio y leyendas, pues en la explanada polvorienta se ubican 14 rocas, cuales asientos, rodeando en un círculo perfecto a otra mayor, que sería el lugar donde las brujas se reunían para hacer sus aquelarres.

Los chorros de epina
El origen de los Chorros de Epina es, como muchas cosas en La Gomera, misterioso y místico. Enclavados en plena naturaleza, muy cerca del caserío de Epina, la tradición popular ha llegado a considerar que su agua tiene propiedades curativas. También se cree que quien bebe el líquido que mana de sus caños de madera se verá beneficiado por la fortuna y el amor.

La Meseta
La Meseta de Vallehermoso conserva uno de los bosques de tilos más impresionantes de toda Canarias.

Mériga
La zona de Mériga se encuentra en la parte alta del municipio de Agulo. Allí destacan algunos de los viñáticos más impresionantes del Parque por su altura.

Las Creces
Está cerca de Las Hayas y antiguamente era un lugar de pastoreo de ovejas y cabras. El último pastor de la zona, al que llamaban El ciego plata, es muy recordado en el lugar. Aquí también hay una pequeña zona recreativa, con merendero para que los visitantes puedan disfrutar de este paraje, encajando perfectamente su uso ocioso con su conservación.

Raso de la bruma
Como su propio nombre indica, Raso de la Bruma siempre está cubierto de niebla, lo que le infiere un aspecto fantasmagórico. Al ser tan húmeda, hay gran cantidad de musgo en las maderas y piedras del lugar, así como helechos y setas.

el Cedro
En este lugar, donde se ubica el caserío del mismo nombre, se encuentra el único riachuelo de agua cristalina que permanece corriendo por sus rincones durante todo el año, por supuesto, ayudado por la humedad del Garajonay y la espesura de su flora. Allí se encuentra también la pequeña ermita y un merendero.




