santa cruz

La Casa Clavijo, otro de los edificios de Miraflores que será demolido

El Cicop emite tres nuevos informes de inmuebles sobre los que se ha pedido licencia, a los que reconoce valores en otro tiempo, pero que hoy son solo ruinas y sin interés de protección
La conocida como Casa Clavijo, en el 28 de Miraflores, es una de las que será derribada. S. Méndez.
La conocida como Casa Clavijo, en el 28 de Miraflores, es una de las que será derribada. S. Méndez.
La conocida como Casa Clavijo, en el 28 de Miraflores, es una de las que será derribada. S. Méndez.

Sus fachadas, sin duda, son de las más llamativas en el entorno de Miraflores, y al menos una de ellas ha sido puesta en valor en numerosos foros por lo que representa del Movimiento Moderno: la Casa Clavijo, ubicada en los números 28 y 30 de la calle Miraflores. Sin embargo, ni esa, ni el número 38 de la misma calle (esquina con Juan Padrón), ni el número 9 de la calle Monteverde tienen algún tipo de valor que sea, en la actualidad, digno de ser protegido. Así lo concluye la Fundación Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (Cicop) en los tres informes que la Gerencia de Urbanismo de Santa Cruz les ha solicitado sobre estos tres inmuebles. “Como conclusión estimamos que en este nuevo contexto, al cual debemos referir necesariamente, el edificio objeto de este informe carece de valores patrimoniales según la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias”. Esta es la conclusión de los tres documentos, emitidos en cumplimiento del acuerdo alcanzado entre el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de Santa Cruz, por el que, antes de emitir licencia de demolición sobre cualquiera de ellos, se solicitaría informe sobre ellos.

El Cicop recuerda, respecto a la Casa Clavijo, igual que hiciera con las edificaciones de la calle Puerta Canseco ya demolidas, que no se encuentra en el catálogo municipal de protección (aunque sí dentro de los que el Cabildo estima que merecen algún tipo de protección). Para el Cicop, en el inmueble en cuestión “podrían apreciarse valores compositivos y figurativos en su fachada, que nos remiten a ciertas arquitecturas cultas del Movimiento Moderno, a pesar de su tardía fecha de construcción…”. Sin embargo, añade el informe, “dado su estado, en relación con el resto de la manzana, es prácticamente irrecuperable, a no ser que se incurra en la reproducción de falsos históricos, recomendando la realización de un levantamiento fotogramétrico de su fachada, donde quede constancia del diseño de la misma, ya que mantener fragmentos de arquitectura, como confirma Rafael Moneo, en su tratado sobre la vida de los edificios, no permite alcanzar la experiencia que como singular fenómeno toda arquitectura implica”.

El número 9 de la calle Carmen Monteverde, esquina Juan Padrón. DA
El número 9 de la calle Carmen Monteverde, esquina Juan Padrón. DA

A pesar de todo esto, “ante la situación material y urbanística que presenta el inmueble en su relación con toda la manzana donde se inserta, donde como consideración general de este informe, los valores descritos anteriormente deben ser puestos en relación con el contexto urbano existente y las determinaciones urbanísticas en desarrollo, y en cumplimiento de las prescripciones del Plan General, es por lo que no consideramos que presente en la actualidad ninguno de los aspectos de interés a los que se refiere la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias”.

De nuevo el Cicop señala que se llega tarde a la protección. Que sí, que en su conjunto se podría haber protegido al barrio entero, pero que ahora, con edificaciones individuales casi en ruina, no se justifica, porque “el valor patrimonial estaba precisamente basado en el conjunto y no en las edificaciones individualmente consideradas”. Este argumentario es exactamente el mismo para los tres edificios en cuestión. A los números 38 de Miraflores y 9 de Carmen Monteverde ni siquiera les confiere que mantengan algo de valor, ya que solo son “un reflejo automático del paso del tiempo”.

Acuerdo con el Cabildo

El nº 38 de Miraflores es el segundo inmueble que se quiere derribar. S. M.
El nº 38 de Miraflores es el segundo inmueble que se quiere derribar. S. M.

La primera teniente de alcalde (PP), Zaida González, confirmó que desde la Gerencia de Urbanismo ya se ha dado traslado de los tres nuevos informes del Cicop, “que acreditan que otros tantos inmuebles de Miraflores no poseen valores patrimoniales a proteger o ese valor es irrecuperable debido al deterioro y, en consecuencia, sus propietarios están en su perfecto derecho de solicitar la correspondiente licencia de obras”.

Detalla González que los inmuebles que han sido informados por el Cicop no reúnen las condiciones de valor patrimonial, incluida la Casa Clavijo, ubicada en los números 28 y 30 de la calle Miraflores; así como los inmuebles situados en el número 9 de la calle Carmen Monteverde, esquina a Juan Padrón, y en el número 38 de la calle Miraflores, esquina a Juan Padrón 27.
González aclaró que “una vez más hemos seguido escrupulosamente el acuerdo cerrado en enero con el Cabildo, que nos planteó la necesidad de solicitar un informe patrimonial por cada inmueble donde existiera disparidad de criterio entre el Ayuntamiento y la Corporación insular”.

“Confiamos, por tanto, en la palabra del Cabildo y en que no habrá ningún obstáculo para tramitar la licencia de obras, tal y como ya ocurrió con los inmuebles de Puerta Canseco”, advirtió.

La primera teniente de alcalde recordó también que, obviamente, “ninguno de estos inmuebles están incluidos en el catálogo municipal de protección del Plan General de Ordenación de 2013 durante la etapa anterior de gobierno de CC y PSOE”. “Primero con los inmuebles de Puerta Canseco, más tarde con la casa amarilla de Miraflores y ahora con estos tres, avanzamos en la regeneración de esta área tan degradada que se encuentra en el corazón de la ciudad, a la vista de todos”, añadió.

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