
Está Rafael Yanes con sus asesores y su canesú. Entrega las llaves del viejo coche a Cruz Roja –que ni siquiera arranca-, pero ficha adjuntos y asesores sin cesar. A tutiplén.
-¿Usted ha perdido el tino?
“Oiga, un respetito, que uno fue finalista del premio Planeta”.
-¿Por qué quiere abandonar La Palma, que es la sede institucional?
“Porque no me gusta la canción de Ezequiel Perdigón, aquella que dice “yo quisiera volver a La Palma”. Y porque yo vivo en Güímar, a los pies de Tasagaya”.
-Lo que hay que hacer, creo yo, es eliminar el Diputado del Común, la Audiencia de Cuentas y el Consejo Consultivo, que no son otra cosa que nidos de enchufados.
“En eso tiene usted mucha razón”.
-¿Qué planes tiene para su mandato?
“Lo que le aseguro es que cobraré todos los meses. Una cosa es lo simbólico y otra la pasta gansa; ya irán saliendo los planes”.
-¿No enseña usted la patita demasiado pronto?
“A lo mejor me estoy pasando con lo de los asesores y eso. Pero si el Parlamento lo permite, ahí estamos”.
-Me han dicho que se quiere llevar la Diputación del Común a Güímar.
“Donde siempre tuvo que estar”.
-¿No parece usted un tanto ágrafo?
“No, soy licenciado en Periodismo”.
-Pues por eso mismo se lo digo.
“Y escribo novelas, con resultados sorprendentes”.
-¿Canarias es surrealista?
“Sí, ¿acaso no me ve?”.
-¿Por qué cada vez que ustedes, los sociatas, entran en una institución lo ponen todo patas arriba?
“Es que siempre tenemos poco tiempo, antes de que nos den la patada. Nos pasa constantemente, entramos con prisas y salimos deprisa”.
-¿Qué le dice usted al PNC, que ha denunciado sus dispendios de personal?
“Que no es para tanto. Enchufados hay en todas partes”.
-¿No le gusta La Palma?
“Pero, hombre, ¿cómo va a residir la sede del diputado del común en una isla que no existe?”.
-¿Tiene usted fecha de caducidad?
“¡Pero si me acaban de nombrar! Lo bueno de los mandatos parlamentarios es que duran lo que duran; ni un minuto más, ni un minuto menos. Y así uno hace sus cálculos”.
-Su currículo es desternillante.
“Los hay peores”.
-Al lado de Jerónimo…
“¿El indio?”.
-¿Ya se ha enterado de que los coches oficiales no se pueden regalar, aunque no arranquen?
“Sí, alguien me lo ha advertido. Pero yo voy en el mío, ¿eh?”.
-Eso también lo dijo Carmena, que viajaría en metro, y mire, ha comprado 32 automóviles, o así.
“Carmena es Carmena y yo soy el que soy”.
-¿Qué es lo primero que va a denunciar, o a proponer?
“Que se encarezcan los viajes a La Palma”.
-Pero, ¿no dice usted que no existe?
“Pues por eso mismo”.
-Surrealismo puro, Virgen santa.





