Gastronomía

La experiencia Abisal une gastronomía y coctelería

Óscar Lapuente armoniza la cocina del Casino de Las Palmas con más de 40 matices de Royal Bliss, la gama ‘mixer premium’ de la compañía Coca-Cola

Óscar Lapuente prepara uno de los cócteles para la experiencia gastronómica Abisal
Óscar Lapuente prepara uno de los cócteles para la experiencia gastronómica Abisal. DA

La coctelería vive seguramente el momento más importante de su historia. Nunca hasta ahora hubo tanto interés por ser un barman, bartender o el coctelero de toda la vida. De un oficio antes denostado, y del que nadie presumía, quienes se dedican a ello han pasado a ser considerados casi como estrellas del rock. Lo cierto es que hoy en día no hay restaurante que quiera crear tendencia que no incluya una lista de cócteles en la carta y un bartender dispuesto a sorprender a la clientela con su imaginación y mezclas de sabores y aromas.

La coctelería, también denominada mixología, ha dado un paso adelante y ya no solo sirve para tomar sola, sino que también busca un hueco para sustituir a la cerveza o el vino en las comidas. En este sentido Royal Bliss, que ha sido ideada y desarrollada por Coca-Cola en España, presentó días atrás en el Casino de Las Palmas, la experiencia gastronómica Abisal, de la mano del embajador de la compañía de refrescos, y profesor de Hoteles Escuelas de Canarias, Óscar Lapuente.

La idea consistió en ofrecer a un número reducido de comensales una experiencia gastronómica con una puesta en escena única, con música, vídeos y sensaciones, para descubrir los más de 40 matices que se encuentran en las ocho variedades de Royal Bliss, una gama de mixers premium que permiten múltiples creaciones.

Bajo el lema de Complicarse la vida es maravilloso, Lapuente armonizó platos diseñados expresamente para esta experiencia, que no siempre estuvieron a la altura, con sus cócteles. La bienvenida correspondió a la ginebra Bulldog con puré de mango y soda Royal Bliss, refrescante aperitivo.

De entrada, el tartar de atún rojo con gambas de Huelva maceradas en soja sobre crema de aguacate al aroma de naranja y granada, que se acompañó con el Creative, Martin Miller’s aroma de limón verde y virutas de cardamomo de Guatemala.

Para la merluza de pintxo a baja temperatura en maceración de pomelo con espaguetis de mar al sésamo, Lapuente apuesta por el yuzu con Tanqueray Ten aroma de naranja y miel con haba tonka. Al solomillo de ternera a la sal con romero y acompañado de mayonesa de foie, pimienta rosa y papas le correspondió un ron Barceló Imperial con ginger ale, jengibre, un toque de picante y aromas de naranjos de Agaete.

Para el postre, una calentorra sobre crema de fresas y vainilla acompañada de frambuesa y queso azul, que remataron con un vodka Absolut terciopelo de frambuesa, melocotón, mora, aroma de pomelo y granizado de frutos del bosque.