
El Club Deportivo San Andrés estima que fueron aproximadamente 500 las personas que se manifestaron en la mañana de ayer en la avenida principal del barrio costero. Todas unidas reclamaron que, de una vez por todas, su campo tenga unos accesos dignos.
Distintos colectivos pertenecientes al pueblo se unieron en torno a los integrantes del histórico club de fútbol, que lleva cuatro años deambulando por culpa de una riada que se llevó por delante el acceso a sus instalaciones y por la ineficacia de las instituciones, especialmente el Ayuntamiento de Santa Cruz, que no han sabido resolver un problema que afecta a los más de 150 componentes del equipo. Durante la concentración se vivieron momentos de tensión. Tres patrullas de la Policía Local y otras dos de la Policía Nacional esperaban desde las 10.00 horas a los manifestantes.
Según diversos testigos, miembros de los cuerpos de seguridad amenazaron al presidente del club, Domingo Brito, y al tesorero, Saturnino Hernández, con detenerles y aplicarles una multa de 50.000 euros. Según los policías, lo que allí se estaba produciendo no era una concentración, sino una manifestación, y la Subdelegación del Gobierno solo había autorizado la concentración.
Para evitar males mayores, tanto Domingo como Saturnino optaron por retirarse del lugar, aunque no el resto de personas que acompañaron a los otros miembros del club. Durante una hora siguió la protesta, que, al igual que el pasado sábado, generó colas kilométricas, que incluso llegaron al Club Deportivo Militar de Paso Alto. Los casi 500 simpatizantes del equipo toman varios pasos de peatones de entrada a la Avenida Marítima, generando así enormes retenciones.
Seguirán las protestas
El próximo fin de semana el CD San Andrés tiene intención de volver a concentrarse para seguir reclamando algo que les corresponde. Y lo seguirán haciendo cuanto tiempo haga falta, ya que incluso tienen permiso de la Subdelegación del Gobierno para mantener sus protestas todos los fines de semanas hasta el último del mes de agosto.








