Santa Cruz de La Palma

Ordenan los plenos y la oposición cree restringida su labor

La Junta de Portavoces acordó la reorganización del orden de intervenciones y limitar por concejal el número de ruegos y preguntas

Los plenos de Santa Cruz de La Palma se convertían en sesiones inagotables debido al interminable turno de ruegos y preguntas, en los que se generaban debates eternos por cuestiones del día a día, que se podrían resolver con un Whatsapp, como la colocación de una papelera, o asuntos complejos de urbanismo que requerirían la participación de expertos. Por ello, la Junta de Portavoces acordó la reorganización del orden de intervenciones y limitar por concejal el número de ruegos y preguntas.

El alcalde, Sergio Matos, explicó que el objetivo de la medida es “agilizar y mejorar la calidad de los debates del pleno, al centrarnos en temas realmente prioritarios y evitar las sesiones interminables que se vienen produciendo, que hacen que se produzca un desinterés de los ciudadanos por temas municipales”. Sin embargo, la medida fue acogida por la oposición como un intento de coartar su trabajo y como un golpe contra la democracia.

El PP sostiene que se trata de una “medida desafortunada”, que achacan a que “el Gobierno municipal quiere evitar las críticas antes de las elecciones porque hasta sus concejales se han dado cuenta de que hacen agua por todos lados, en temas como el ascensor urbano, la zona azul o los aparcamientos”.

El edil de Ciudadanos señaló que este momento de los plenos era uno de los pocos instantes en que podían protagonizar su labor ante el Gobierno. Matos, sin embargo, defiende que esta medida pretende “simplemente dignificar el pleno y evitar que los debates se eternicen en torno a temas menores.