política

Pablo Casado (PP) y Clavijo (CC), pendientes de ser imputados

Albert Rivera, líder nacional de Ciudadanos, se rebela contra los privilegios de los políticos aforados y reivindica que “si un juez te tiene que imputar, que lo haga te llames como te llames”

De izquierda a derecha, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera; el presidente nacional del PP, Pablo Casado, y el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo (CC). DA
De izquierda a derecha, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera; el presidente nacional del PP, Pablo Casado, y el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo (CC). DA

Por A. M. S.

Los nombres de Pablo Casado (PP) y Fernando Clavijo (CC) circulan por la misma autopista del verano político español. El nuevo líder popular estrena el cargo con una polémica nacional acerca de las circunstancias anómalas que rodean su máster sobre Derecho Autonómico, y el presidente nacionalista canario atraviesa su particular calvario relativo a la etapa de alcalde de La Laguna, en la que se vio envuelto en el turbio asunto del préstamo y la prórroga del servicio municipal de grúas.
Ambos episodios confluyen en este paréntesis estival bajo la amenaza común de resultar imputados y, por tanto, marcados políticamente en unos meses especialmente sensibles por la proximidad de las elecciones de mayo de 2019.

De ahí que las declaraciones que ayer realizó el líder de Ciudadanos (Cs), Albert Rivera, sobre los privilegios de los políticos aforados (como es el caso de Casado y Clavijo) adquieran una especial significación y den en la diana: “Si un juez te tiene que imputar, que lo haga te llames como te llames”. Esto afirmó Rivera, poniendo el dedo en la llaga ante la sociedad para que la posible investigación de dirigentes y cargos públicos no difiera en nada de lo que sucede cuando se trata de un ciudadano de a pie.
Tanto Casado como Clavijo, al tratarse de personas aforadas, deberán ser imputados por el Tribunal Supremo (TS) y el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), respectivamente. Las juezas que han investigado ambos casos no tienen más remedio que elevar a los altos tribunales citados el futuro procesal de los dos políticos. La magistrada del caso Máster, Carmen Rodríguez-Medel, de Pablo Casado, ya lo hizo este lunes ante el Supremo, al apreciar “indicios de responsabilidad penal” en el mismo. Respecto a Clavijo, la jueza Celia Blanco, del Juzgado de Instrucción Número 2 de La Laguna, se dispone a hacerlo ante el TSJC tras contar con el preceptivo informe del fiscal.

Rivera, en sus declaraciones, se quejaba ayer del aforamiento en los políticos y demandaba una mayor naturalidad en la purga de los posibles delitos que cometan reconocidos dirigentes; ayer, Mariano Cejas, portavoz autonómico de Cs en Canarias, pedía la dimisión de Clavijo en caso de que sea imputado, como ya lo ha sido en el mismo caso el alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz (CC). Tanto Clavijo como Díaz son los principales actores en el caso Grúas, cuya instrucción ha durado meses, pero sus orígenes se remontan a los primeros años de la pasada década.

El presidente del PP regional, Asier Antona, por su parte, declaró a la COPE, sobre una hipotética censura en Canarias, que “si se plantea por el interés general de las Islas y si genera estabilidad, el PP la va a apoyar”. Y esta es la temperatura de un verano políticamente caldeado que promete emociones fuertes en la larga víspera electoral que ya ha comenzado.