cultura

Venuti y Baltazar se estrenan en Tenerife en ‘La italiana en Argel’

Ambos cantantes afrontarán el rol de Haly, el joven capitán de la guardia del rey, en la obra de Rossini, abriendo la temporada dentro de la sexta edición de Opera (e)Studio
Francesco Samuele Venuti es originario de Lecce, Italia. | DA
Francesco Samuele Venuti es originario de Lecce, Italia. | DA
Francesco Samuele Venuti es originario de Lecce, Italia. | DA

Los cantantes Francesco Samuele Venuti y Esteban Sebastián Baltazar debutarán en Tenerife afrontando dos funciones cada uno el rol de Haly, el joven capitán de la guardia del rey de La italiana en Argel, de Rossini. Los dos llegarán en septiembre a la Isla para participar en la sexta edición de la academia Opera (e)Studio durante dos meses, que, un año más, se encargará de abrir la temporada de Ópera de Tenerife.

Graduado en el Conservatorio Luigi Cherubini de Florencia, Venuti (Lecce, Italia) nunca ha estado en la Isla, pero tiene importantes referencias de Ópera de Tenerife y concretamente del programa Opera (e)Studio, “gracias a unos amigos que me aconsejaron participar en el proceso de audiciones”, afirma. Considera que se trata de un “brillante programa de formación para jóvenes” y confía en que le haga “crecer mucho desde el punto de vista profesional”.

Baltazar se formó en la Escuela CasAzul Artes Escénicas de Argos y es uno de los aspirantes que realizó las audiciones en el Auditorio de Tenerife, proceso del que también tiene referencias por amigos que participaron en anteriores ediciones. El mexicano sostiene que es “uno de los teatros más importantes de España”. Reconoce que este programa es “un trampolín para nosotros”, asimilándolo con un “radar para entrar en los grandes teatros del mundo”.

Ninguno ha tenido contacto previo con la ópera de Rossini La italiana en Argel, aunque es un título conocido por ambos. En el caso del intérprete italiano, la define como una creación “muy entretenida, pero también desafiante, que requiere de mucho cuidado en el estudio”.

El artista mexicano coincide al adjetivarla como “divertida” y no duda en definirla como “muy compleja y muy precisa”, que exige mucho trabajo, “tanto vocal como físicamente”. Respecto al rol que van a poner encima del escenario de la Sala Sinfónica del
Auditorio de Tenerife, Francesco Samuele señala que el aspecto que entraña más dificultad se encuentra “en las partes concertadas, así como en los recitativos”.

Por su parte, Esteban Baltazar hace hincapié “en la afinación perfecta” para un rol que “reclama mucho desde el punto de vista vocal e interpretativo”.

En cuanto a los objetivos que se plantean en un futuro próximo, ambos son realistas y precavidos.Los deseos de Venuti se centran en “mejorar y crecer artísticamente”, no solo para ganar “competitividad en otros concursos líricos”, sino para “comenzar a trabajar en diferentes compañías”. Baltazar, por su parte, espera también “aprender muchísimo, tanto desde el punto de vista personal como profesional”, y deja bien claro su intención de regresar a Tenerife “todas las Venuti y Baltazar se estrenan en Tenerife en La italiana en Argel veces que pueda”. Ambos atesoran en su lista de deseos muchos papeles, aunque si tuvieran que elegir alguno, el artista italiano se decanta por “El barbero de Sevilla o Las bodas de Fígaro”, en este último título coincide con el azteca, quien también añade Don Giovanni.

En la primera semana de septiembre comenzará la sexta edición de la academia Opera (e)Studio, donde 13 artistas iniciarán un proceso de perfeccionamiento artístico integral. Esta iniciativa, dirigida por Giulio Zappa, concluirá con la representación
de cuatro funciones de La italiana en Argel, que tendrán lugar en la Sala Sinfónica del Auditorio de Tenerife del 25 al 28 de octubre.

La italiana en Argel supone el arranque de la temporada 2018-2019 y traerá consigo el debut en Ópera de Tenerife de Nikolas Maximilian Nägele. Esta nueva coproducción de Auditorio de Tenerife con el Teatro Comunale di Bologna contará en la dirección de escena con Giorgia Guerra y transcurre en la década de los ochenta del siglo pasado, en la atmósfera surrealista de un spa ubicado en Argel, todo ello aderezado con un vestuario divertido y colorido afín a la época.

TE PUEDE INTERESAR