
Apple ha determinado que un porcentaje muy pequeño de dispositivos iPhone 8 contienen placas base con un defecto de fabricación. Los dispositivos afectados pueden experimentar reinicios inesperados, una pantalla congelada o no se encenderán. Las unidades afectadas se vendieron entre septiembre de 2017 y marzo de 2018 en Australia, China, Hong Kong, India, Japón, Macao, Nueva Zelanda y EE. UU.
En un comunicado publicado en su web, Apple se compromete a reparar, sin cargo, los móviles defectuosos.




