
Inmunes al desaliento que debería provocar la crítica generalizada y con el viento de popa propio del agobio que provoca en CC sus malas expectativas electorales, en el Cabildo se sigue apostando por el efecto mortadela, que básicamente consiste en organizar un ágape al que invitar a los vecinos (cuantos más, mejor).
De nuevo, la sede será el Recinto Ferial, convertido en el santuario de la mortadela, y no faltará de nada a los asistentes. La excusa se llama Tenerife Convive y pasa por que las asociaciones vecinales de carácter insular se conozcan mejor e intercambien experiencias.
Eso sí, la petición de los vecinos se hizo en marzo de 2016, o sea, hace dos años y medio, pero no ha sido hasta ahora que, bien entrado este año electoral, se ha puesto la fecha: seis meses antes de las urnas. Así se las gastan CARLOS ALONSO y compañía.





