No han transcurrido ni dos semanas y ya la gran obra de la pasarela peatonal más larga de Canarias ya ha sido vandalizada con grafitis.
La pasarela que sortea la TF-5 desde la avenida de la Trinidad, en La Laguna, hasta la TF-24 para unir distintas facultades de la ULL ha costado trece millones de euros al Cabildo.
No solo molesta el daño estético, que es evidente, sino la falta de respeto que tienen los autores por una infraestructura que es de todos y que hace un gran servicio a los estudiantes.







