
La selección española de baloncesto femenino comenzó su andadura en el Ruta Ñ a su paso por Tenerife midiéndose con Japón, combinado que será su primer rival en el Mundial.
Las asiáticas comenzaron dejando claras sus intenciones, defender para salir con velocidad a la contra, algo que el equipo español trató de anular cargando su juego interior con Astou N’Dour, autora de 10 tantos en este primer cuarto. Las niponas, gracias a su apuesta por el lanzamiento exterior, sorprenden, especialmente de la mano de Motohashi, que acabó este primer cuarto con siete puntos para el 19-23 para su equipo.
Japon y España comenzaron calcando el primer parcial en los primeros cinco minutos del segundo. Las niponas, que lanzan más de tres que de dos hasta el momento, cierran su defensa invitando al tiro exterior español, sin demasiado acierto hasta el momento. El combinado asiático logró mantener una renta corta en esos cinco primeros minutos (30-34) hasta que dos tiros libres de Conde permitieron a las españolas darle la vuelta al marcador (37-36), a partir de ese momento el partido se ha convettido en un duelo de errores, que ha llegado con el marcador favorable a las japonesas (37-39).
La defensa española comienza a funcionar, mostrándose las japonesas más incómodas en ataque. Los primeros compases tras el paso por los vestuarios sirvieron para que las de Lucas Mondelo ajustaran mejor las líneas de pase pero, pese a ello, las asiáticas continuaron siendo un rival muy incómodo (48-46) que ha continuado aferrándose a su lanzamiento exterior en sus momentos más críticos (55-54) para que el duelo, a falta de solo un cuarto por disputarse, refleje un 57-61.
Las defensas, definitivamente, cedieron todo el protagonismo a los ataques en los cinco minutos extras. Siete tantos consecutivos de las españolas (89-82) acabaron por derrumbar la feroz resistencia japonesa que ha demostrado, pese a perder por 94–90, que será un duro rival en la Copa del Mundo.










