
La expulsión de Julio, de 21 años, a su mujer Amparo, de 19, de malas maneras de la vivienda que compartían con su hija, de 2, fue el detonante de una tragedia que protagonizaron sendas familias gitanas emparentadas el pasado martes en la localidad de Cáseda (Navarra), según recoge el diario EL ESPAÑOL.
Los varones de las familias se encararon en plena calle, iniciando una violenta pelea de la que la familia de Amparo (la novia) salió peor parada. Por lo que, en busca de venganza, el progenitor sacó de su vehículo una escopeta. “¡Dispara, papa, dispara!”, le pidieron sus hijos eufóricos, y Juan Carlos disparó. Un total de tres tiros a bocajarro acabaron con la vida de varios miembros de la familia de Julio esa tarde: su padre y sus hermanos, de 17 y 29 años.
El tirador y sus dos hijos huyeron en su coche, pero fueron interceptados por la Policía Foral a unos 20 kilómetros del lugar de los hechos. “Gracias a la rápida intervención de agentes de la comisaría de Tafalla fue posible perseguirles, darles alcance y detenerlos. Las tres personas, un varón de 53 años, el padre de la familia y sus dos hijos, fueron detenidos y están pendientes de pasar a disposición judicial”, explicaron los agentes.
Los detenidos, todos ellos mayores de edad y vecinos de una localidad de Tierra Estella, se encuentran en la comisaría de Pamplona y pasarán a disposición judicial “lo antes posible”.





