
La Palma aspira a ser declarada por Europa como “zona piloto para fomentar el uso de energías renovables”. Así lo ha solicitado de forma unánime el pleno del Cabildo con la finalidad de que la isla pueda acceder a los instrumentos financieros comunitarios destinados a fomentar la autosuficiencia energética.
Esta aspiración establecida por La Palma en el conocido como Manifiesto del Electrón, liderado por el colectivo Por Un Nuevo Modelo Energético y que alcanzó el máximo consenso político y social, marca alcanzar un 100% de renovables a través de un “mix energético, que priorice el ahorro, la eficiencia, las energías renovables de generación distribuida y el autoconsumo”.
Lo cierto es que La Palma parte de una situación de absoluta dependencia de las fuentes de energía fósiles, teniendo, por tanto, una “alta exposición a la volatilidad del mercado del petróleo”. Una circunstancia que ha conducido a “un modelo energético dependiente, socialmente menos accesible, ambientalmente menos responsable y económicamente menos competitivo”, según recoge el acuerdo de la Corporación, en el que apuesta por una transición energética ante la falta de sostenibilidad del modelo actual. “Una transición energética hacia otro sistema con mayor sostenibilidad, con un mayor grado de autoabastecimiento y que rompa la asociación que hoy se produce entre incremento del nivel económico e incremento de demanda energética, añade.
La realidad es que la penetración de las energías renovables en la Isla es escasamente de un 5%. Las previsiones en los estudios que ha encargado el Cabildo sobre el cambio de modelo energético, señalan que con la entrada masiva de energías de renovables se podría alcanzar casi un 55%.
Entre las medidas previstas para corregir esta situación se encontraría la ampliación de la capacidad de los parque eólicos existentes, el desarrollo de la fotovoltaica y la creación de una central hidroeléctrica reversible, de 15 megavatios, además de la reconversión de la flota de unos 13.000 vehículos a eléctricos.
Pero el objetivo de alcanzar el 100% de abastecimiento de energía renovable solo será posible con el aprovechamiento de la energía geotérmica, una fuente que está previsto que se empiece a estudiar este año el potencial real que tiene en La Palma, en especial en el sur de la isla, a través de un convenio entre el Cabildo palmero e Involcan.
Otro de los frentes abiertos de la transición energética de La Palma es adaptar el diseño de las infraestructuras energéticas previstas, en especial la alternativa por el sur al nuevo tendido proyectado por la cumbre, con la finalidad de aprovechar el potencial para generar energías renovables en Fuencaliente y Mazo.




