La Federación Empresarial Española de Ascensores (FEEDA) y la Asociación Empresarial de Ascensores de Canarias (AEACAN) han advertido este lunes de que todos los ascensores instalados en Canarias que no tengan la inspección periódica obligatoria en vigor, deben ser puestos fuera de servicio.
Así lo recoge una circular enviada a las empresas asociados con motivo de la entrada en vigor del decreto 88/2018, de 18 de junio, que regula los aspectos técnicos y reglas de seguridad que se deben cumplir en relación con el mantenimiento y la revisión de los ascensores, medidas que afectan a unos 4.500 en Canarias.
A finales de agosto, DIARIO DE AVISOS se hacía eco de esta noticia informando de que alrededor de 4.500 ascensores de toda Canarias necesitaban pasar de inmediato la inspección técnica correspondiente fruto de la nueva normativa autonómica que entra en vigor este mes. Así lo detalló el director del área de formación de la Federación del Metal y las Nuevas Tecnologías de la provincia de Las Palmas (Femepa), Víctor Rubio, quien avanzó que “esa cantidad tienen que hacerlo ya y eso va a suponer una mayor demanda de técnicos ascensoristas”.
Rubio cifró en 35.000 los ascensores instalados en toda Canarias que a partir de este mes tienen que acogerse a la nueva normativa que presentó el Gobierno de Canarias. De este modo, los ascensores que no han pasado su correspondiente inspección técnica periódica serán paralizados cautelarmente hasta que el organismo de control certifique que se encuentran en buen estado de funcionamiento.
FEEDA y AEACAN consideran que deberían ser los Organismos de Control Acreditados para Inspección Periódica Ascensores (OCAs) los encargados de decidir si un ascensor debe estar en funcionamiento o no.
De todas formas, tanto FEEDA como AEACAN colaborarán con el Gobierno de Canarias en la difusión de medidas que incidan en la seguridad de los ascensores de las islas, entre las que se encuentra la necesidad de cumplir con la obligación de superar en fecha la inspección periódica, condición ahora indispensable para que el ascensor pueda prestar servicio.




