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Los trabajadores de las ambulancias comienzan una huelga en Canarias

Afirman que son un eslabón fundamental en la cadena sanitaria, profesionales cualificados y titulados que tienen importantes responsabilidades que no son reconocidas por las empresas ni por Sanidad
Los trabajadores de las ambulancias comienzan una huelga en Canarias
Más de 2.500 trabajadores del transporte sanitario de las Islas denuncian el bloqueo del convenio por parte de las empresas adjudicatarias. DA

Más de 2.500 trabajadores del transporte sanitario de las Islas, tanto público como privado, comienzan la huelga en demanda de la actualización de sus salarios y otras mejoras de sus condiciones laborales ante la precariedad que sufren tras continuar bloqueada la negociación del convenio colectivo por parte de las empresas.

El calendario de movilizaciones arranca los días 8 y 19 de junio a jornada completa y, a partir de ahí, todos los viernes de cada semana de forma indefinida, en tanto no se alcance un acuerdo ante sus reclamaciones de salarios dignos y actualizados, reconocimiento profesional para el personal de Técnico en Emergencias Sanitarias (TES), la reducción de jornada y un convenio justo para quienes sostienen el transporte sanitario, porque afirman que “también merecen condiciones dignas”. Recuerdan que los compañeros de otras Comunidades tienen salarios entre 600 y 900 euros superiores, mejores condiciones y menores jornadas laborales.

Se han decretado unos servicios mínimos del 100%, lo que ha generado un notable malestar en los sindicatos convocantes (CCOO, USO y CSIF), al considerarlos “abusivos” porque impide a los trabajadores ejercer su derecho a la huelga en unas condiciones dignas. No están hablando de no operar las ambulancias de urgencias y emergencias pues obviamente si hay un riesgo vital que deben atender, así como algunos servicios del transporte sanitario no urgente, como diálisis, quimioterapia, radioterapia…., que “son tratamientos que no se pueden suspender”, pero hay otros como muchas rehabilitaciones, asistir a una consulta y otros temas no urgentes, que podrían no estar dentro de los servicios mínimos. “No hemos querido dar un impacto muy alarmante en la afección a la ciudadanía, solo hemos convocado un día de huelga a la semana”, pero si no se desbloquea la situación, “iremos endureciendo las medidas”.

El último convenio suscrito concluyó el 31 de diciembre de 2024 y un estudio económico señala que hay una pérdida de poder adquisitivo entre un 19 y un 25% porque la inflación, el aumento de la cesta de la compra y del SMI se ha comido el 70% del salario. Los trabajadores piden una actualización salarial del 21%, y una subida de un 4% para el año 2026 con carácter retroactivo desde el 1 de enero porque, con los salarios congelados desde el año 2024, hay un gran desfase y una pérdida de poder adquisitivo descomunal de los Técnicos en la Emergencia Sanitaria, por su parte, las dos patronales (que agrupa a las cinco empresas) solo ofrecen un 13% de actualización salarial, más un 4% para el 2026, una subida que para los sindicatos “es insuficiente”.

Recuerdan que hay categorías que después de haber perdido una sentencia y la no aplicación de un aumento del 2% de las tablas salariales del convenio anterior, las empresas están reclamando a los trabajadores importes de entre 2.500 y hasta 4.000 euros. Además, las empresas han tenido que aumentar a una categoría 16,40 euros para poder llegar al Salario Mínimo Vital (SMI), es decir, 1.221 euros brutos mensuales por 14 pagas, mientras con el máximo de antigüedad en el convenio colectivo (20 años) solo cobran 1.500 euros, con pagas prorrateadas.

Otras mejoras

Además de la mejora salarial, los trabajadores reclaman a las empresas responsables que se revisen los permisos retribuidos, actualizar los pluses de peligrosidad y penosidad o el precio de las nocturnidades.

Recuerdan que su trabajo tiene unas cargas físicas y mentales muy importantes. Los trabajadores piden reducir progresivamente hasta 2030 la jornada para equipararse a otras regiones y así poder ayudar a la conciliación familiar, a los descansos y una correcta recuperación después de guardias de 24 horas, y mejorar su calidad de vida. En Canarias las jornadas son de 1.800 horas al año cuando otras regiones se han reducido a entre 1.680 y 1.752 horas.

Estos profesionales titulados y cualificados afirman que son un eslabón fundamental en la cadena sanitaria, ayudan a salvar vidas y mantienen a las personas en sus traslados a los hospitales, pero no estan remunerados según responsabilidades.

Denuncian el deterioro de los vehículos: sin frenos o con gases en cabina

El personal de ambulancias de Canarias han denunciado en numerosas ocasiones que las empresas adjudicatarias no están cumpliendo con el contrato que han firmado con la administración, entre ellas vehículos que no reúnen las condiciones, material que no está en los vehículos para su uso o está caducado, o vehículos que están contratados un número de horas y están prestando menos horas de las designadas.

Denuncian que el modus operandi de estas empresas es ahorrar costes para llevarse el mayor margen de beneficio posible. Señalan el notable deterioro de la flota a estas alturas del concurso de 2020, cinco vehículos hacen el trabajo de diez. Muchos vehículos ya están amortizados y se encuentran en una situación lamentable, con averías o deficiencias técnicas que los dejan inoperativos (siete u ocho cada día).

Denuncian que muchos “están parcheados, se reparan de cualquier manera” o se cambian de zona ante las quejas de sus trabajadores. Hay vehículos que durante un servicio se quedan sin frenos, revientan los neumáticos, entran gases a las cabinas, o los motores no tienen fuerza. Son vehículos que hacen hasta un millón de kilómetros, que requieren un gran mantenimiento y acondicionamiento. Además, están llegando desde la Península vehículos de sustitución retirados. Hay que estar atentos para evitar que hayan accidentes.

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