
Dicen que, con el tiempo, los perros tienden a parecerse a sus dueños. La relación entre ambos puede llegar a ser tan estrecha que los canes tratan, incluso, de imitarnos en numerosas ocasiones. Sin embargo, la postura y expresión de este pequeño caniche de color chocolate será, posiblemente, la estampa más parecida a un niño cuando sus padres lo pillan haciendo alguna trastada.
Según recoge el diario británico Daily Mail, el can, que se encontraba con su dueño en una tienda de mascotas en China, decidió orinar sobre la mercancía. Al percatarse de lo sucedido, el hombre comenzó a regañar al perro en público cuando este, con la cara más humana posible, se levanta sobre sus patas traseras -lleva puestos calcetines amarillos- para apoyarse sobre las bolsas de comida.
¡Vamos!, la más viva imagen del ladrón al escuchar un “arriba las manos”. Solo que, esta vez, toda la atención del vídeo se la lleva la cara de culpabilidad que delata el caniche.




