NATACIÓN ADAPTADA

Estrellas paralímpicas buscan patrocinador

En su visita a DIARIO DE AVISOS, Michelle Alonso, Judit Rolo y José Luis Guadalupe presentan al nuevo e ilusionante CN Midayu Tenerife

Michelle Alonso, Judith Rolo y José Luis Guadalupe Guada / Fran Pallero
Michelle Alonso, Judith Rolo y José Luis Guadalupe Guada / Fran Pallero

Los nuevos retos motivan, pero, a la vez, dan vértigo. Cuando, tras 23 años en un club, el mismo te despide, como sucedió con José Luis Guadalupe Guada, la mezcla de emociones, desde la tristeza a la añoranza, pasando por la esperanza, se agolpan en la cabeza. Ante esta situación, Guada lo tuvo claro, quería seguir entrenando a nadadores, Michelle Alonso y Judit Rolo, deportistas de talla mundial, no dudaron un segundo: se irían con él. La fundación del CN Midayu llegó fruto del amor por la natación, pero ahora viene lo más complicado, lograr hacer realidad este proyecto.

Michelle, Judit y Guada visitan las nuevas instalaciones de DIARIO DE AVISOS prácticamente después de haber aterrizado en la Isla, en el caso de Michelle y Guada, por diferentes compromisos. Atrás quedó su experiencia en el Japan International Swimming Championship, donde consiguieron un total de seis medallas, ahora toca trabajar con la mirada puesta en el Mundial de Malasia de 2019 que da derecho a formar parte de los próximos Juegos Paralímpicos de Pekín 2020.

Judith Rolo y Michelle Alonso / Fran Pallero
Judith Rolo y Michelle Alonso / Fran Pallero

El CN Midayu, que toma su nombre de las primeras sílabas de los nombres de Michelle Alonso, Dácil Cabrera y Judit Rolo -este último con el cambio de la i griega por la jota para hacerlo más sonoro-, las tres únicas nadadoras canarias que han logrado ser paralímpicas, ha comenzado a moverse para competir con garantías.

Construyendo los cimientos

“Estamos empezando, como todos los clubes, desde cero. Solicitando subvenciones, que no nos las darán hasta el año que viene, y moviéndonos con el papeleo”, desvela Guada, que, a su vez, reconoce que buscan un “patrocinador” gracias a una directiva “que tiene gente que trabaja muy bien”. A ese espónsor habría que sumar las cuotas de socio o las de entrenamiento, lo que permitirá, a su vez, a comenzar a cumplir con las cantidades de pago de las licencias federativas o las inscripciones en las respectivas federaciones.

José Luis Guadalupe Guada / Fran Pallero
Michelle Alonso, Judith Rolo y José Luis Guadalupe Guada / Fran Pallero

No es sencillo poder sostener un equipo de élite. El primer inconveniente es encontrar piscina, debido a los horarios que se necesitan: “Estamos en el Complejo Deportivo Tenerife Santa Cruz-Ofra, la Casa Cuna, pero es necesario entrenar tres horas al día, lo que implica que, prácticamente, los horarios casi lo ocupan entre Michelle y Judit”.

La captación, el nutrirse de deportistas, es, obviamente, otra de las claves fundamentales para que una entidad de nuevo cuño pueda echar a andar. El inconveniente para ella es, nuevamente, la necesidad de poder contar con un espacio y un horario que permita contar con más nadadores, pero es otra cuestión que esperan resolver “en breve”. Luego comenzarán con el reclutamiento de nuevos talentos que quieran sumarse a este club enfocado a la competición de los nadadores adaptados.

Michelle Alonso, Judith Rolo y José Luis Guadalupe Guada / Fran Pallero
Michelle Alonso, Judith Rolo y José Luis Guadalupe Guada / Fran Pallero

En el horizonte, Malasia. El país en el que en 2019 se celebrará la Copa del Mundo en la que deben conseguir plaza para cumplir su sueño de estar presentes en los próximos Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. Para ello deben ganar medalla de oro, logrando una plaza que se queda el país de origen de la nadadora. Si no se alcanza el primer puesto, existiría la posibilidad, por porcentaje de preseas conquistadas por cada país, de seguir acudiendo a Tokio 2020, pero es más arriesgado.

“Te juegas todo en el Mundial”, reconoce Judit Rolo, que recuerda que no solo se trata de poder asistir a los próximos Juegos Paralímpicos, sino de poder tener una beca adjudicada que le permita seguir compitiendo internacionalmente: “Es mucha presión, es duro y no es sencillo, pero tenemos que seguir entrenando para hacerlo mejor posible”. Guada, atento, puntualiza, los nervios y la presión son algo habitual en estas citas: “Todos los deportistas están nerviosos en esa época, no solo los que tienen discapacidad intelectual o física, sino todos. Tienes que llegar muy bien al Mundial, no justitas, como hemos llegado en estos Campeonatos de Europa. Yo me plantee que, como no se jugaban becas, este año fuera destinado a participar, a vivir nuevas experiencias, con campeonatos convencionales, por lo que no llegaron tan, tan finas. Además, Judit tuvo algunos problemas físicos que la lastraron”.

Michelle Alonso, Judith Rolo y José Luis Guadalupe Guada y José Antonio Felipe / Fran Pallero
Michelle Alonso, Judith Rolo y José Luis Guadalupe Guada y José Antonio Felipe / Fran Pallero

Pero, para todo ello, es indispensable lograr recursos. En la parte del día a día, de los entrenamientos, nada ha cambiado para las nadadoras y su entrenador, pero el club no quiere pagar la novatada, como admite Guada: “No tenemos recursos como pasaba antes, con las inscripciones en la federación hechas, pero es algo que a ellas no les afecta, ellas deben entrenar, que ya es mucho. A nosotros nos toca cumplir con el papeleo y buscar patrocinadores, recursos económicos, que nos ayuden para seguir con nuestra labor”.

Guada reconoce que han empezado “un poco por el tejado” porque lo importante, además de lograr mayor espacio de entrenamiento y poner las bases para contar con una buena cantera, es poder acometer las próximas citas de estas dos estrellas internacionales además de otros deportistas que forman parte del Midayu y que también pertenecen a la élite.

“A ver si alguna empresa se vincula a nosotros”, dice Guada, que reconoce que es “muy díficil”, aunque para ello siguen trabajando, nadando y soñando.