
Por Juan Carlos Pérez / Tinerfe Fumero
Anoche, fue la noche en que las buenas personas impusieron sus valores. Once personas irrepetibles, premiadas en esta cuarta edición de los PREMIOS TABURIENTE, que concede la Fundación DIARIO DE AVISOS, supieron llegar al corazón del medio millar de invitados que anoche, en el Teatro Guimerá de la capital tinerfeña, asistieron a la gala de los valores extraordinarios, de la justicia, la libertad y la concordia.
Una en particular se llevó la más sonora y sentida ovación, en recuerdo de unos días convulsos, vividos no hace tanto, en los que un país completo se volcó con ella y su entorno. A pesar de lo vivido durante la gala hasta ese momento, nada fue igual desde que llegó la Mención Especial a la Concordia para Patricia Ramírez, la madre de Gabriel, el Pescaíto, quien rompió su silencio en una decisión motivada “por la carta de Lucas Fernández (presidente del Grupo Plató del Atlántico); no pude renunciar a venir”.
Patricia vino, sí, para recordar que “el mundo está lleno de mujeres y hombres buenos, y que los malos son pocos pero hacen mucho ruido”, o que “hay mañanas en que miro la vida con los ojos de mi hijo porque a veces no reúno las ganas de abrir los míos”. Improvisó sus palabras, porque “oír cantar a estos niños [el Coro de Voces Blancas municipal] me ha dado la vuelta, pero ellos son el futuro”.







