
Ha ocurrido en Tenerife, en un partido de fútbol de la liga juvenil que enfrentaba al San Lorenzo B y al Unión Isora. En un momento del choque, casi al final, un padre saltó al campo a pegar al entrenador por no haber sacado al terreno de juego a su hijo.
Mientras se perpetraba esa trifulca se produjo otra aún peor: un espectador aprovechaba la confusión para agredir al árbitro del encuentro, según ha informado Radio Marca Tenerife.
Las lamentables imágenes ya corren como la pólvora por las redes sociales.




