
Tanto el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, como los representantes de los afectados por un posible desalojo masivo en Añaza pidieron esta mañana al Grupo Santander que, de acorde con lo expuesto por la propia entidad en el burofax que envió hace dos días a las instituciones canarias, proceda a frenar los desahucios actualmente en marcha en estas viviendas.
Tras celebrar una reunión en la Casa de Los Dragos, Bermúdez explicó que esta cita, la tercera de estas características celebrada en dos semanas, transcurrió en un ambiente más distendido que las anteriores por el alivio que ha provocado el anuncio de un preacuerdo entre el Gobierno de Canarias y el Grupo Santander para la adquisición de las 358 viviendas de protección oficial que se sospechaba podían acabar en manos de un fondo buitre. Dicho alivio fue compartido por la activista de la PAH, Inma Évora, que habló como portavoz de los vecinos presentes.
Sin embargo, como recordó Évora a preguntas de DIARIO DE AVISOS, para este mismo mes hay señalados varios lanzamientos en estos bloques de edificios, ante lo cual el alcalde se sumó a la solicitud de que desde el Santander se paralicen este tipo de acciones judiciales.
Évora y Bermúdez coincidieron igualmente en la necesidad de que representantes de la entidad accedan al fin a negociar directamente con administraciones y afectados para frenar estos desalojos y, de paso, trabajar conjuntamente en dar solución a las deficiencias en el mantenimiento de las viviendas.





