
Domingo es el nombre del octogenario que llevaba casi dos meses viviendo en su furgoneta, que aparcaba habitualmente en la zona costera de Candelaria, después de haber vivido un tiempo en El Sobradillo. Ayer, la solidaridad de los vecinos del municipio sureño cambió su rutina: el anciano pudo dormir por fin bajo techo, en una casa con vistas al mar y con todas las comodidades que merece una persona de tan avanzada edad.
Trasladarlo a la vivienda, que se encuentra cerca del Ayuntamiento, no fue tarea fácil. Domingo rechazaba todo tipo de ayudas de alojamiento, pero no pudo decir que no a una señora de la Asociación Gente Solidaria de Candelaria, la única que lo ha logrado convencer de dejar el vehículo. Ahora, la furgoneta de Domingo se encuentra aparcada delante de la Asociación de Mayores Antón Guanche.
El anciano mantiene que no quiere regresar con su familia y que quiere vivir en Candelaria, “en un lugar donde pueda ver el mar”, ha pedido. Domingo se encuentra bien de salud y tiene dinero para poder pagar un alquiler, confirman algunas fuentes consultadas por DIARIO DE AVISOS.







