Ciencia

El TMT va a por todas en Hawái y no se pone fecha para iniciar la construcción

El jefe de operaciones del TMT, Cristof Dumas, confirmó ayer en La Palma que el consorcio que dirige este proyecto ya no se marca ninguna fecha para iniciar las obras

El jefe de operaciones del TMT (segundo a la derecha). | D. S.

El acto organizado por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) con motivo del treinta aniversario de la Ley del Cielo en el Museo Arqueológico Benahoarita de Los Llanos de Aridane tuvo también cierto aire de despedida de otro treinta, el Telescopio de Treinta Metros (TMT), cuyas posibilidades de que llegue a la Isla son tan remotas después del fallo judicial que reafirma su licencia de construcción en Hawái como el universo que podrá observar este gigante de la ciencia cuando se construya.

El jefe de operaciones del TMT, Cristof Dumas, confirmó ayer en La Palma que el consorcio que dirige este proyecto ya no se marca ninguna fecha para iniciar las obras y va a tratar de comenzar la construcción en el volcán Maunakea, considerado sagrado por los aborígenes hawaianos. Un proceso para el que van a dar los pasos administrativos que todavía tienen pendientes para “intentar empezar la construcción”.

“La decisión que nosotros hemos tomado es empezar la construcción en Hawái porque ahora tenemos el permiso aprobado por la Corte Suprema y vamos a intentar usarlo. Y si no se puede, entonces sí vamos a elegir el lugar alterativo”, comentó el representante de TMT en referencia a La Palma.

Defiende que La Palma “sigue siendo una opción muy fuerte, muy importante, que vamos a usar si tenemos que usarla, pero desde siempre Maunakea estaba primero”. El responsable de este proyecto aseguró que pedir a las autoridades canarias que continúen con el proceso no es generar falsas expectativas.

El director del IAC, Rafael Rebolo, señaló que ha recibido información de “parte del consejo” de este telescopio que advierte de que el desarrollo del proyecto en Hawái “todavía puede tener algunas complejidades difíciles de prever que hicieran imposible sa construcción allí, en cuyo caso podrían venir aquí”.

Rebolo defiende que aunque no se consiguiera que este telescopio llegara finalmente a La Palma, el esfuerzo realizado tanto para ser alternativa al observatorio de Hawái como para obtener la licencia en el Roque de Los Muchachos ha valido la pena. “En otro tiempo, alguien podría haber cuestionado si el cielo de La Palma era tan bueno como nosotros habíamos dicho. Hoy en día, este consorcio, formado por cinco países del primer nivel, claramente ha establecido que el cielo de La Palma está entre los tres mejores del mundo y eso ya queda definitivamente establecido”.